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Teatro - Obra
Una tragedia con nombre propio
 

'MacBeth' de William Shakespeare
Dirección: María Ruiz
Intérpretes principales: Eusebio Poncela, Clara Sanchís
Auditórium de Palma
23 de octubre (22 horas), 24 de octubre (19 horas)
TAQUILLA: 25 euros, precio único

PALMA.-Cuenta María Ruiz que la primera vez que vió a Eusebio Poncela fue para proponerle hacer 'Macbeth'. De eso hace quince años, y desde entonces han trabajado juntos, actor y directora, en cuatro ocasiones, siempre pasando de puntillas sobre el proyecto. "Pero como él mismo me dice, parece que ahora ya no hay remedio".

En efecto, finalmente María Ruiz consiguió llevarse a Poncela al huerto macbethiano en particular, shakesperiano en general. Los días 23 y 24 se representa 'MacBeth' en el Auditórium de Palma con un reparto encabezado por Eusebio Poncela y Clara Sanchís.

La obra se estrenó el 14 de mayo en el Festival de Almagro, y de paso significó el regreso de Eusebio Poncela a los escenarios ocho años después de su anterior trabajo en 'Diálogo en Re Mayor'. No trabajaba con María Ruiz desde 1988, el año de 'Orquídeas a la luz de la luna', de Carlos Fuentes, compartiendo cartel con Julieta Serrano y Marisa Paredes. Probablemente el gran público conoce a Clara Sanchís por su intervención en la serie 'Hospital Central'. Le precede sin embargo una importante trayectoria teatral iniciada en la compañía de Nuria Espert con 'Salomé' de Oscar Wilde.

La tragedia en cinco actos que Shakespeare escribió se inspiraba en episodios de la vida de este personaje histórico recogidos en el siglo XVI por el historiador Raphael Hollinshead. La naturaleza del ser humano, a través de la descripción de los acontecimientos que llevan al hombre valiente y de ningún modo malvado a verse convertido en un tirano presa del terror odiado y temido por todos es un elemento principal de la obra que además le permite al autor reflexionar sobre la ambición, la lealtad y la traición.

Prácticamente seis siglos separan la realidad de la ficción, puesto que MacBeth murió en 1057, mientras Shakespeare publicaba la obra en 1606. La versión que veremos en el Auditorium ha sido elaborada por María Ruiz y Ronald Brouwer, partiendo del texto original y de consultas a traducciones al castellano ya existentes. Se basa igualmente en miradas a la ópera de Verdi, y a lo más selecto de la cinematografía que ha reparado en el personaje.

Ronald Brouwer justifica esta 'aproximación cinematográfica', afirmando que, "ahora, el arte de adaptar un Shakespeare está en reconciliar la elocuencia, los bellos parlamentos bien dichos, que es fuente de deleite para el lector, con el lenguaje de la síntesis, basado en las severas leyes del cine que constituyen ese lenguaje de síntesis. Porque en nuestra era de impaciencia y de saturación, somos espectadores ágiles entrenados para asimilar rápidamente el argumento o el concepto expresado".

También es cierto que la reflexión de Brouwer toma como punto de partida una carta del poeta ruso Boris Pasternak al cineasta Grigori Kosintzev cuando éste último preparaba su película sobre 'Hamlet'. Le decía Boris Pasternak, reconocido traductor de Shakespeare: "Corta, reduce, quita y pon todo lo que quieras. Suelo considerar la mitad de cada obra, por genial o clásica que sea, una explicación redundante del autor, para transmitir a los actores la acción que tenía en mente".

Explica María Ruiz haberse sentido, desde el primer momento, "fascinada por la magia de esta funesta parábola sobre la acción humana. De modo que le propuse a Ronald Brouwer ceñirnos al personaje de MacBeth por dos razones. La primera, conservar esta cercanía que me pone los pelos de punta. La segunda, reducir el número de actores a nueve. Algunas de las cosas mejores de esta versión, desde luego muy fiel al original, tienen su origen en este doble imperativo". La iluminación es otro elemento destacado de la puesta en escena, a partir de dos directrices básicas: intimidad del espectador con MacBeth y las apariciones sobrenaturales.

Felipe Ramos, autor de la iluminación, recuerda que la primera frase de María Ruiz fue: "Quiero empezar por la luz". A partir de este imperativo, Ramos se puso manos a la obra. "Así que cogí el texto y me puse delante del ordenador. Enseguida encontré la cercanía del personaje de la que me había hablado María Ruiz, e imaginé un espacio escénico indefinido en el que la luz se ciñe a los actores casi creando planos cortos".

Eusebio Poncela se felicita de un regreso a los escenarios de la mano de un clásico como 'MacBeth', y por las circunstancias que han rodeado su retorno a las tablas. "Yo no escojo, se me presenta en el camino. Esto es así, parece que eliges tú, pero no, te eligen a ti. Es una obra muy difícil, no hay por donde agarrarla. Es una anguila, una gran anguila, y parece que la hemos agarrado bien. La adaptación y el montaje han salido muy enérgicos. Que esto pase con un gran texto, mejor; si es maldito, doblemente mejor, y si es maldito y dificilísimo, triplemente mejor".