| FERNANDO MERINO PALMA.-
En diciembre no pudo ser por indisposición de la artista, desmayo incluido
provocado por el agotamiento físico. No en vano la edad de quien fue ilustre
'groupie' en el entorno Rollings ronda los 60. Ahora no podrá ser
en el Auditórium de Palma, al no coincidir la fecha disponible de Marianne
Faithfull con la agenda de la sala magna. Así que esta noche nos vamos
al Teatre de Lloseta, que por cierto de un tiempo a esta parte se ha convertido
en lugar de peregrinos y amantes del buen country-rock progresivo. La ventaja
de esta ubicación de circunstancias, es que se trata de un espacio que
invita al recogimiento, de manera que puede pasar que tengamos una lectura aún
más intensa si cabe del interior de un temario tal vez pensado para espantar
los fantasmas interiores. ¿La hora prevista? Las 21.30. Primero actuará
Fernando Saunders como artista invitado. Tótem musical Saunders
bajista habitual de brillos estelares del firmamento rock (Lou Reed, Eric Clapton,
Steve Winwood, Jeff Beck...), actuará por espacio de 20 minutos para acto
seguido integrarse en la banda de acompañamiento de Marianne Faithfull,
que continúa dedicando la gira a la presentación de Before The Poison,
su más reciente álbum. Es de suponer que otras escapadas del repertorio
van a centrarse en Kissing Time, el disco inmediatamente anterior editado el año
2002. Los habrá que acudirán interesados en ella como artista, y
otros movidos por su condición de tótem de las más sonadas
movidas en la década de los años 60. Y ella apunta: «La gente
sólo conoce mi nombre, no saben qué es lo que hago, muchos piensan
que mi vida es más interesante que mi música. Ellos se lo pierden».
Carácter no le falta, y de ella no puedo olvidar aquella estremecedora
balada de Lucy Jordan. Cuentan que un disco suyo es, invariablemente, un
ejercicio de irritación emocional, «donde la dureza oculta de la
voz se deja ver para exponer una sensibilidad dolorosamente tierna. La Faithfull
considera que las fuerzas trascendentes en el negocio del destino humano son el
amor y el odio, mientras los otros utilizan verdad y mentira como única
moneda viable de cambio», escribía Will Self en la prensa londinense
a la salida de Before The Poison. Una de las grandes habilidades de Faithfull
es saberse rodear de colaboradores de postín. En esta ocasión se
trata nada menos que de Polly Jean Harvey, Nick Cave y Damon Albar, que han compuesto
para ella. Otro de los alicientes de esta mujer que conserva intacto su atractivo
es que ha mejorado en el dominio de los graves y los agudos. Will Self describe
la fuerza de esa voz «ronca y hueca», propiedad de Marianne Faithfull,
como una fuente «desgarrada y ululante». Afirma asimismo que «posee
la llave que abre la puerta hacia el tuétano de tu ardiente corazón».
Ella, además, se siente atraída especialmente por el repertorio
de Kurt Weill, clásico entre los clásicos del cabaret luminoso vigente
durante la República de Weimar. Algo caerá, imagino.
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