Queridos
frailes
Joan Pla
Exagera
un poco el puput, cuando dice que todos los gobernantes y todos los constructores
tienen dinero suficiente para irse a una clínica privada en caso de extrema
necesidad. Tengo amigos muy importantes que, siendo ricos, han preferido curarse
o morirse en los hospitales del Estado. Otros, también ilustres y también
amigos, pero sin recursos, se han entrampado hasta las orejas y se han ido a Boston
a curarse o a ver morir a un ser querido. La polémica de Son Espases clama
al cielo, cuando se centra en razones políticas y económicas, de
si cuesta más o cuesta menos el metro cuadrado, de si tardará dos
años o tardará catorce, de si serán los del Bloc y los frailes
de La Real o serán los del PP, los del PSOE y los de UM los que decidan
la ubicación y la construcción del nuevo Hospital. Creo que lo único
urgente y necesario es atender a los enfermos de la mejor manera posible y no
castigarlos o rematarlos con el ruido y el polvo de una reforma.
La salud humana es el único patrimonio y la única ecología
que importa salvar, queridos frailes