| Joan Pla Cuando la vicepresidenta del Gobierno amenaza con bajarles el sueldo a los obispos, uno se pregunta humildemente acojonado: ¿Me bajarán el sueldo a mí por dibujar angelotes y creer que lo importante en esta vida es hacer bien lo que se hace sin perjudicar a los demás? La verdad es que, salvo que me toque el cuponazo o que me haga millonario en el programa de Carlos Sobera, mi destino será recitar el poema de Machado: «Debéisme cuanto escribo, con mi dinero pago » Procuro alegrarme sinceramente por el éxito de mis colegas. Hoy me congratulo con Pedro J. Ramírez y con Miquel López Crespí que acaban de ganar dos premios importantes. Ramírez, el Premio Montaigne, de la Fundación alemana Alfred Toepfer, por haber fundado EL MUNDO y por «poner el dedo en la llaga». López Crespí obtiene su enésimo premio en Tarragona, por un poemario restallante y combativo. Son acontecimientos que suelen pasar desapercibidos en el fragor de las grescas políticas y yo pregunto: ¿Se habrán enterado, el Papa, los obispos, Matas, Zapatero y la vicepresidenta Fernández, de que aún caben millones de ángeles en la punta de un alfiler ? |