EL MUNDO
PALMA.- «Mi
verdadera profesión es constructor», dijo un día Pablo Neruda.
Y no hablaba metafóricamente refiriéndose a las medidas de sus versos,
sino a su pasión por crear y dar vida a los espacios que habitaba o quería
habitar. Es la historia de la arquitectura intuitiva y de una amistad: la de Neruda
con Rodríguez Arias.
El Colegio Oficial de Arquitectos de las Islas
Baleares (COAIB) acoge hasta el 8 de julio de 2005, la exposición itinerante
Neruda-Rodríguez Arias, casas para un poeta, la primera muestra que se
celebrará en la sala de exposiciones tras la reforma integral de la sede
de Ca la Torre.
La exposición fue presentada ayer por el Decano
del Colegio Oficial de Arquitectos de Baleares, Luis Corral; el Presidente de
la Demarcación de Mallorca, Federico Climent y por los comisarios de la
muestra, Pilar Calderón y Marc Folch.
Neruda-Rodríguez Arias,
casas para un poeta, pone de manifiesto la relación entre Pablo Neruda
y el arquitecto catalán Germá Rodríguez Arias, que durante
su exilio en Chile diseñó varias casas para el poeta chileno.
Federico
Climent destacó que esta relación entre arquitecto y cliente fue
muy interesante y pone de manifiesto la amistad que legó a existir entre
estos dos creadores y explicó que en la exposición se incluye la
publicación de un catálogo y la proyección del documental
inédito Isla Negra, Illa Blanca, producido y filmado este proyecto.
En
la planta noble del COAIB se podrá ver documentos originales de los archivos
del centro de documentación histórico de arquitectura de Barcelona
y de la Fundación Neruda, que consisten en planos, fotografías y
correspondencia entre el arquitecto y el poeta que ponen de manifiesto la estrecha
relación entre ambos.
Instalado en Eivissa
En la sala
de exposiciones se proyectará el documental, titulado Isla Negra, Illa
Blanca, una coproducción del COAIB, junto con TV3, Televisión Nacional
de Chile, la Fundación Pablo Neruda y el Institut Catalá d'Indústries
Culturals y que incluye la obra que realizó el arquitecto Germá
Rodríguez Arias en la Isla de Eivissa, donde se instaló a partir
de 1957.
El arquitecto también diseñó para Neruda
algunos elementos de mobiliario, como por ejemplo el sillón Isla Negra
o la silla de tres patas, «claramente inspirados en la corriente racionalista
de la bauhauss», afirmó Marc Folch Pilar Calderón señaló
que las casas de Pablo Neruda son, a petición del poeta, «extrañamente
pequeñas y estrechas, sobre todo teniendo en cuenta que el chileno tenía
una gran envergadura».
En total, Rodríguez Arias realizó
siete proyectos para el poeta que consistieron en varias reformas o construcciones
en tres viviendas diferentes: Michoacán, Isla Negra y La Chascona.