M. A. G.
PALMA.- La
galería de arte Gabriel Vanrell alberga su nueva exposición Ciutat-Ciudad
(Sa Murada) de Cándido Ballester en la que se reúnen 27 obras del
artista mallorquín y que presenta una doble temática. Por una parte,
Ballester se refiere a la muralla palmesana del Parc de la Mar y, por otra, ofrece
obras sobre la Comedia del Arte.
La mayoría de gran tamaño,
esta es una característica que está calando en el trabajo actual
de Cándido porque «me siento bien trabajando con un gran lienzo en
blanco y experimentar con el misterio del color», asegura.
Este nato
observador mira cada día desde la ventana de su casa la kilométrica
muralla que se yergue inmutable y que defendió a la Palma de la época
de los piratas. Por eso toma esta construcción arquitectónica horizontal
en su obra y refleja en ella «la permanencia inmutable a pesar del socavón
del paso del tiempo», informa.
Otra parte de la exposición
la forman las obras que se refieren a la Comedia del Arte, un tema que ha tratado
durante más de 10 años y que «me ha servido para tener mi
visión de la condición humana», explica.
Ambas series
se ejecutan desde dos técnicas diferentes. La temática de la muralla
se toma desde las líneas horizontales del pintor, defendiendo una raigambre
geométrica. En cuanto a la Comedia del Arte, se trata de una pintura expresionista,
con tintes renacentistas, cuya esencia bien definirse con la frase de Hobbes:
«el hombre es un lobo para el hombre». En definitiva, una visión
de la condición humana condicionada por la consciencia de saber que va
a morir.
Ciutat- Ciudad (Sa Murada), que se expone hasta el 22 de junio
en la Gabriel Vanrell, muestra la visión melancólica de Cándido
Ballester. Alcanza la pujanza poética con imágenes sugerentes y
un clima que traspasa la belleza tangible e inmediata.