MAYTE AMORÓS
PALMA.- La sobriedad de las Meninas
se ha perdido. Estas mujeres ahora se atreven con vestidos de colores vivos, integran
símbolos publicitarios y son rescatadas de ese segundo plano al que estuvieron
relegadas con Velázquez. Así las entiende Roig de Diego.
Este
publicista palmesano recupera una de las figuras más emblemáticas
de la pintura española, las Meninas, para adaptarlas a su propio lenguaje
artístico. Un procedimiento químico, acrílicos, acuarelas
líquidas, pintura y, a veces, laca de uñas son los recursos con
los que cuenta a la hora de trabajar con ellas.
Empezó casi de casualidad
puesto que utilizó por primera vez una Menina para hacerla portada de una
revista. «Hice una reflexión sobre los medios de comunicación
actuales y la inserté en el famoso semanario Hola». La idea gustó
y éste fue el punto de partida de un periplo por la fisonomía de
estas figuras.
La galería Lebasi no fue una excepción y encargó
una serie de Meninas a Roig de Diego, un trabajo que se completa con otra serie,
Damas, en las que se el artista se centra sólo en el rostro de estas mujeres
y que se exponen hasta el próximo 6 de junio en la Galería Lebasi.
En total suman siete Meninas y nueve Damas.
De esta forma, Damas y Meninas
se reúnen por primera vez en Palma. Aunque fue en la Feria de Arte de Madrid
de este año donde se vieron las caras por primera vez. Ambas series estuvieron
viajando de forma paralela por Shangai y otros lugares del mundo, donde el éxito
ha sido aplastante. El propio artista explicó que el público chino
es «un gran admirador del arte español e incluso tomaba notas de
mis obras y se interesaron mucho en ellas durante su exhibición en este
país».
Roig de Diego juega con estas figuras femeninas incorporándoles
símbolos y jugando con su paleta publicitaria. «Mi recurso y mi gramática
gestual se mezclan con iconos publicitarios, colores neón y referencias
a la pintura tradicional española; incluso inserto textos descontextualizados»,
explicó el pintor.
Su lenguaje contemporáneo intenta hace
pequeñas metáforas sobre la libertad del ser humano, la opresión
diaria o lo que él mismo llama «pequeñas dictaduras»
rutinarias que pretenden ser una «llamada al respeto a la sociedad»,
apostilla.
Humor primordial
Este palmesano asegura que el humor
es fundamental para un artista, un requisito imprescindible para llamar la atención
del público y no aburrirlo. «No hay que ser pesado» y, acto
seguido, aclara que él se dirige a todos las edades «precisamente
porque el lenguaje pop, que es el que yo trabajo, es sorprendente y atractivo».
Roig de Diego explicó que cuida mucho su público e intenta adaptarse
al contexto donde expone.
Contemplar sus obras es acercarse, a la vez, a
artistas como Picasso o Solana puesto que sus lenguajes contemporáneos
tienen mucho que ver.
El enigma de las Meninas son el gran atractivo de
estas figuras que se han convertido en un género para muchos pintores.
«Este icono tan reconocible es también como una Metrioshka o un juego
de cajas chinas», asegura De Diego quien resalta como clave de su técnica
«el no desdibujar el contorno para adentrarse en su enigmático interior».
Los
peinados o la leyenda negra que gira en torno a ellas hacen más atractiva
la figura de las Meninas de quienes se decía que eran las «esconde
galanes», puesto que debajo de sus faldas con armazón podían
albergar a algún amante.
¿Leyenda urbana o historia rosa del
siglo XVII?, la verdad es que el siglo XXI está siendo para ellas una luz
que intenta recuperarlas y hacerlas protagonistas. Y Roig de Diego posee un haz
de esa luz.