PALMA.— El matrimonio Munar también ha aumentado su ya de por sí abultado patrimonio personal durante los últimos años con una nueva y emblemática adquisición. A través de la empresa Ranum, S.L., –cuyo nombre resulta de escribir el apellido Munar al revés–, la presidenta del Parlament balear y su marido, Miquel Munar, han adquirido un inmueble de 227 metros cuadrados en plena Avenida Jaime III de Palma.
No obstante, no sólo llama la atención la compra en sí misma por el emplazamiento y las dimensiones del local, sino el precio abonado oficialmente por los Munar: 382.000 euros. O lo que es lo mismo, apenas 1.600 euros por metro cuadrado en plena milla de oro palmesana. En el enclave en el que el metro cuadrado se cotiza más caro de todo Baleares y que constituye una de las zonas más caras de España. Y en una época –la transacción se cerró a mediados de 2006– en la que la burbuja inmobiliaria se encontraba en pleno apogeo y todavía no se atisbaba la crisis en la que se encuentra en estos momentos inmerso el sector.
Se trata de un inmueble que se hallaba hasta marzo de 2006 a nombre de la entidad Viajes Airtour Palma, S.L., y que coincide con el número 16 de la calle. Está ubicado «en la planta inmediatamente superior a los bajos», tal y como reza la escritura pública, y se accede a él «por el zaguán y escalera comunes».
El intermediario
No obstante, la antigua sede de esta céntrica agencia de viajes no pasó directamente a manos de la entonces presidenta del Consell de Mallorca y su esposo sino que lo hizo de manera indirecta. El 13 de marzo de 2006 el inmueble fue adquirido por tan sólo 300.000 euros por la empresa Inversiones Idueña, S.L., radicada en Marratxí y propiedad de la familia Gea Ortega.
Tan sólo tres meses después esta entidad transfirió el local a Ranum, S.L., con un sobreprecio de 82.000 euros. Es decir, por un precio oficial de 382.000 con el IVAincluido en una operación que se materializó ante el notario de Marratxí el 11 de julio de 2006.
Esta compraventa la llevaron a cabo los Munar durante un ejercicio en el que, después de impuestos, acabaron declarando beneficios a través de esta entidad por valor de 334.000 euros. Una cifra que contrasta notablemente con respecto a las registradas durante los ejercicios anteriores por esta sociedad, dedicada tal y como reza su objeto social, a la compraventa de fincas rústicas y al alquiler de inmuebles. Y es que, Ranum, S.L., cerró el ejercicio de 2005 con tan sólo 4.800 euros de beneficios después de impuestos. Un año antes, en 2004, esta cifra todavía resultó menor y descendía a los 4.500 euros.