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...mientras Vicens le explica por qué no es prioritario y le da ‘carpetazo’
La falta de financiación y los problemas técnicos, principales obstáculos
E. FUERIS
PALMA.—El alcalde de Inca se reunió en la mañana de ayer con el conseller de Movilidad y Ordenación del Territorio, Gabriel Vicens, para debatir la viabilidad del soterramiento de las vías del tren. Con el respaldo de la plataforma en ciernes pro soterramiento, Pere Rotger acudió a la sede de la Conselleria «para defender los intereses de los ciudadanos de Inca», pero Vicens se ratificó en lo expresado en los últimos meses y le fue desgranando uno a uno los motivos por los que la ejecución del proyecto ha sido aplazada al menos hasta la próxima legislatura.
«No se descarta en absoluto. Simplemente es una cuestión de prioridades», señalaba Vicens al argumentar los motivos que han dejado el soterramiento en el turno de espera del programa de inversiones ferroviarias, cediendo su lugar a otros proyectos como la electrificación de las líneas o su prolongación hasta Artà o Alcúdia. Aún así, «Puedo entender que Rotger tenga una visión muy limitada a Inca», afirmaba Vicens al explicar la inviabilidad actual del proyecto. Asimismo Vicens afirmó no entender que si el proyecto «es tan importante por qué no se hecho antes».
La falta de financiación por un lado y las dificultades técnicas para realizar un proyecto excesivamente costoso por el otro dejaron a Rotger con escaso margen de maniobra. Aunque el alcalde inquer afirmó «entender» los motivos expuestos por el conseller, mantuvo su voluntad de «seguir velando por los intereses de los habitantes de Inca».
Por lo que respecta al primer problema, Rotger instó a Vicens a transmitir al presidente del Govern la necesidad de pedir a Madrid «más financiación». Pero son las dificultades técnicas que acarrearía el proyecto lo que más pesa. Vicens presentó a Rotger dos informes en los que los técnicos habían evaluado dos fórmulas para el soterramiento, cuyo coste sería debe 50 y 89 millones de euros respectivamente. La más barata de ellas conllevaría el cierre del servicio durante 21 meses.
El desdoblamiento
Vicens descartó que si en un futuro se lleva a cabo el soterramiento en ningún caso acarrearía deshacer las obras ejecutadas con el desdoblamiento, un extremo que el Ayuntamiento había esgrimido hasta ayer como razón de peso para realizar las obras de manera simultánea.
Por otra parte, la «buena noticia» que Rotger afirmó haber recibido ayer es que la Conselleria estudia la puesta en marcha del servicio de bus al Hospital de Inca durante los fines de semana.
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