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Calvo reclama una nueva ronda de circulación que evite la saturación de tráfico
INDALECIO RIBELLES
PALMA.– Conciso pero bien armado el discurso que sobre su modelo de ciudad ofreció ayer la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, en la sede de la Fundación Pilar i Joan Miró. Un acto donde destacó sobremanera la ausencia inexplicable de sus dos socios de gobierno, Eberhard Grosske (Bloc) y Miquel Nadal (Unió Mallorquina) así como de los otros dos ediles de esta formación. La dejaron sola pero Calvo se bastó. En su intervención la primera edil además de reiterar su apuesta destacada por una ciudad más justa e igualitaria, un urbanismo sostenible por los nuevos ejes cívicos o los corredores urbanos, recuperó uno de los debates clave en la política de movilidad de la capital balear y siempre polémico: la construcción del segundo cinturón. Ella le llamó «nueva ronda urbana» pero dejó bien claro la necesidad de construirla.
«La movilidad de Palma requiere potenciar el transporte público, apostar por el tranvía, pero también que repensemos la distribución del tránsito y por qué no decirlo, el trazado de una nueva ronda que evite la saturación», manifestó la alcaldesa en un discurso que se prolongó por espacio de no más de 15 minutos.
Su apuesta decidida por la construcción de esta ronda urbana no viene contemplado de forma explícita en el acuerdo de gobierno rubricado el pasado mes de junio por PSOE, UM y Bloc. La mejora de los accesos a Palma se supedita en este documento «a la firma del acuerdo para el desarrollo del convenio viario entre el Estado y los consells insulars» y del que se dice que «será un instrumento esencial para resolver el problema de los accesos en función del estudio de movilidad que se contempla así como la mejora de la red secundaria y de las variantes previstas».
Ampliación del puerto
Calvo fue ayer más precisa en este aspecto aunque, posteriormente, no desarrolló ningún posible trazado del mismo. La construcción de este nuevo eje de circunvalación vendría acompañado de su apuesta decidida por el tranvía además de la potenciación del transporte público con la próxima ampliación con 52 vehículos de la flota de la EMT. Además en este punto la política socialista no huyó de lo que catalogó de «realidades conflictivas cuya solución no depende sólo del Ayuntamiento de Palma pero donde sí que tenemos mucho que decir». Se refería la primera edil a la ampliación del puerto y los condicionantes y el peligro que supone el tránsito de vehículos de grandes dimensiones por el Paseo Marítimo.
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