El equipo de gobierno pobler (Independents per Sa Pobla, PSM y PSOE) se adelanta así a posibles movilizaciones ciudadanas como la producida en Llucmajor por el descontento de los vecinos ante las polémicas subidas de la contribución urbana en algunos municipios de Mallorca.
El segundo teniente de alcalde y Regidor de Economía, Lluis Socies, señala que el incremento del IBI en Sa Pobla para 2008 se sitúa en un 22 por ciento. Una subida que conviene desglosar entre la aplicada por el Consistorio y la impuesta por la revisión de los valores catastrales del Ministerio de Economía y Hacienda. La primera es del 2,70 por ciento, mientras que la del Ministerio asciende al 19,70 por ciento. El tipo de coeficiente en Sa Pobla se fija en el 0,675 por ciento, idéntico a la media estatal y ligeramente superior al autonómico, que es del 0,62 por ciento.
La última revisión catastral del Ministerio, señala Socies, se realizó hace 14 años, en 1994.
Entonces se produjo un incremento del IBI del 34,88 por ciento. El coeficiente de IBI aplicado por el PP desde ese año hasta 2007, indica el teniente de alcalde, «ha pasado del 0,4 al 0,658 por ciento».
Actuaciones diferentes
El Ayuntamiento pobler se ha querido desmarcar de otros consistorios como el de Llucmajor y el de Felanitx, donde «por iniciativa propia» han llevado a cabo un incremento del 45,5 por ciento y del 25 por ciento respectivamente que sumados al incremento catastral (19,7 por ciento) deja una subida total del 65 por ciento en Llucmajor y del 45 por ciento en Felanitx. Unas cifras que han puesto en pie de guerra a los vecinos.
Nada que ver, pues, alega Socies, la actuación del Ayuntamiento de Sa Pobla con la de los consistorios anteriormente citados, ya que «el actual equipo de gobierno de Sa Pobla actuó de forma responsable y sólo realizó un incremento del 2,70 por ciento». Asimismo, Socies se refiere a la subida del 53 por ciento del IBI en suelo rústico denunciada por el equipo municipal del PP y señala que ésta no hace referencia al precio del recibo «sino al valor del terreno».
La estrategia a seguir ahora por el equipo de gobierno es reducir el coeficiente aplicable para que el IBI rústico y urbano aumente únicamente el IPC».
Aunque el Ayuntamiento de Sa Pobla se afana en remarcar las diferencias que le separan de otras corporaciones, lo cierto es que el equipo de gobierno que lidera Joan Comes sigue los pasos iniciados por el Ayuntamiento de Llucmajor tras el alzamiento popular de hace apenas dos semanas.
El alcalde, llucmajorer Lluc Tomàs, se comprometió a bajar el impuesto en 2009 y fraccionar su pago hasta entonces , además de estudiar otros sistemas de compensación. Medidas similares apuntaban desde Felanitx y Algaida para calmar los ánimos de los vecinos.