El mismo alcalde de Sóller, Guillem Bernat (UM), ha criticado la forma con la que Agricultura estaba procediendo a la reforma de diferentes acequias del valle. El primer edil considera «errónea» la pérdida de un elemento etnológico que da carácter al entorno de Sóller, por lo que ayer mismo se celebró un encuentro en la Corporación municipal entre los diferentes implicados en los diversos proyectos en los que el Govern balear ha realizado una importante inyección económica.
Al término del encuentro, el concejal de Promoción Económica, Miquel Gual, ha explicado que el criterio aplicado por la Conselleria se modificará con el fin de respetar al máximo los elementos etnológicos de las acequias, y ha asegurado que se recuperarán más tramos descubiertos.
Gual recuerda como hace veinte años, los propietarios de muchas de las fuentes de Sóller, apelando a un criterio de ahorro de agua y de limpieza del caudal, procedieron a canalizar sus aguas. El edil considera que ahora los criterios son diferentes, así como la sensibilidad, que también ha cambiado.
Gual cree que las acequias son un patrimonio «real» y «auténtico» que debe conservarse con la mayor fidelidad a su situación original, por lo que apuesta, siempre que sea posible, a que discurran descubiertas. Añade que, en la actualidad, ya nadie aprovecha esta agua para consumo humano.
La biodiversidad
Además de la fuente d’Es Verger, otras como la de Sa Vinyassa, d’en Joi o de Binibassí tienen proyectos similares de mejora.
Aparte del factor estético, el cauce descubierto de las acequias es un factor muy positivo para la biodiversidad. Aseguran los agricultores que el cubrimiento de los cauces ha provocado una notable reducción del número de aves que poblaban antaño el cielo del valle de Sóller. Y es que las acequias eran perfectos abrevaderos para multitud de especies que, al colocarse las cañerías de PVC, tuvieron que buscar otras formas de alimentarse.