Nadal votó a favor de una propuesta del PP en la que se instaba al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Palma a que para garantizar la seguridad jurídica «se mantengan los criterios establecidos en la normativa vigente de 2004 en materia de uso y edificabilidad en las zonas M de los polígonos industriales». Aunque el desmarque de UM estaba casi cantado después de las discrepancias surgidas la semana pasada entre los socios de gobierno por la parálisis de licencia en los polígonos industriales, lo que no estaba en el guión fue la virulencia del ataque de Nadal contra Aina Calvo.
El portavoz de UM no sólo le reprochó a la alcaldesa la «inseguridad jurídica» creada por el cambio de criterios en la concesión de licencias o «la paralización económica» que está provocando en la ciudad, sino que –y esto fue lo que más le dolió a la primera edil– le recordó la dura realidad: «Usted es alcaldesa porque UMlo decidió, no porque tuviera apoyos suficientes de los ciudadanos para serlo», le espetó.
Todo ello en medio de una intervención incendiaria en el Salón de Pleno que fue seguida con vítores, aplausos y gritos de júbilo entre los presentes con momentos de gran tensión. El más notable se produjo cuando el edil nacionalista amenazó con abandonar el Pleno si Calvo le concedía a Grosske el turno de réplica en el debate de la polémica moción que reglamentariamente no le correspondía. «Si le da la palabra me parecerá intolerable», aseguró para, a continuación, pegar otra estacada a la alcaldesa. «Si lo hace evidenciará lo que dicen de él, que es el que gobierna la ciudad y no usted» dijo, ante la consternación del resto del equipo de gobierno. Fue la media hora más incendiaria de la presente legislatura en una intervención que hizo temblar los cimientos del Pacte de Cort.
La oposición es Nadal
Nadal arremetió contra Calvo con una fuerza que dejó en evidencia hasta la escasa beligerancia de la oposición que realiza el PP. Tras el debate de la propuesta, la batalla política se saldó con el voto en contra de la alcaldesa de su primera teniente de alcalde, Cristina Cerdó, en una propuesta clave del departamento de Urbanismo. Un hecho inaudito y que, por ahora, no le ha costado el cargo.
Con la plana mayor de los industriales del Polígono de Son Castelló y de la asociación de promotores inmobiliarios en el Salón de Plenos instando a Calvo a agilizar la concesión de permisos de obras, la alcaldesa se mostró poco hábil en su intervención al empecinarse en no reconocer que tiene un problema en el área de Urbanismo. De nuevo manifestó que no hay paralización en la tramitación de licencias y de que cuando tenga la propuesta para modificar el Plan General y reinterpretar los usos en las zonas industriales «la presentaremos en el Pleno», aseguró.
«UMcumplirá el pacto»
De poco le sirvió para contener la avalancha que se le venía encima desde UM. Para abrir boca Nadal avanzó que votaría a favor de la propuesta del PP «porque recoge una parte de nuestro programa electoral», y si UMgobernara «las licencias se agilizarían», justificó. A partir de ahí, su discurso fue directo contra Calvo. Le recordó «que no renunciaremos, ni al proyecto, ni a nuestras convicciones». Después, y por si acaso, avanzó que «UM cumplirá el pacto porque cumplir los compromisos es para nosotros muy importante». Y un Nadal crecido acabó retándola «a debatir sobre el grado de cumplimiento del acuerdo de gobernabilidad».
La acusó de decirle a los empresarios una cosa en la Gerencia de Urbanismo y otra aquí y le exigió a la alcaldesa respetar los derechos adquiridos en materia urbanística» y que garantizara la seguridad jurídica. Para que no faltara nada la culpó de transmitir una sensación de parálisis económica de la ciudad.
Aunque el edil aseguró que UM mantendrá su apoyo, dejó claro que nosotros «sólo le debemos obediencia a dos cosas, al partido y a los electores».