El candidato de Unitat per les Illes al Congreso, Pere Sampol, explicó ayer que esta diversidad es fruto del progreso económico de este país, y añadió que se debe poder gestionar de manera «adecuada», aplicando un «modelo propio».
«Baleares debe tener las competencias en inmigración, y disponer de los recursos suficientes para aplicar una política de integración basada en una interculturalidad y que asegure la cohesión social», añadió.
En este sentido, Sampol señaló que el modelo de gestión de la diversidad propuesto por Unitat tiene dos vertientes. Por un lado, que los servicios sociales lleguen a todos los residentes de las Islas, independientemente de dónde hayan nacido y por otro lado, pactar «entre todos» las normas de convivencia.
«Todo el mundo, recién llegados incluidos, debe respetar nuestro sentido de la democracia, la igualdad entre hombres y mujeres, el carácter laico de nuestra sociedad y se debe sentir comprometido con nuestra lengua y cultura», afirmó.