El pasado viernes 15 la diputada popular y candidata al Congreso, María Salom, dio una rueda de prensa en la que denunció que con los datos oficiales de 2006 Baleares encabezaba los índices de criminalidad de España. Socías reaccionó, convocando la rueda de prensa que se celebró ayer lunes.
El resumen de este mitin en el marco de la Delegación del Gobierno es sencillo. Socías mostró con sus cifras en la mano que durante el periodo de Gobierno del PSOE (2004-2008) el número de personas y medios destinados a la seguridad había subido y el número de delitos había caído en picado, mejorando notablemente el «caos que dejó el PP».
Tras presentar unos gráficos en los que se mostraba el descenso de todo tipo de delitos y el aumento de las detenciones, fue preguntado por el nuevo gran factor de inseguridad en España en general y en las Islas en particular: el fenómeno emergente de la violencia callejera, de las peleas multitudinarias y de las bandas latinas o sus imitadores.
Problemas en la calle
Y tuvo que admitir que esas cifras no figuraban diferenciadas en los datos presentados, y se comprometió a aportarlas, admitiendo de pasada que sí, que ese tipo de delincuencia había aumentado en Baleares. Más tarde añadiría que el incremento de las operaciones de control de determinadas barriadas calientes no derivaba de una sensación social de inseguridad, sino de que «ahora tenemos más medios para hacerlas».
En cualquier caso, parecía ayer que más que la delincuencia, el verdadero enemigo del delegado del Gobierno era ayer el PP. Y es que no fueron palabras cordiales, precisamente, las que dirigió Socías a esta formación: «Nos hemos pasado cuatro años aguantando mentiras...
Mentiras tras mentiras, que se han ido cayendo por su propio peso. Y quienes dijeron esas mentiras están ahora arrinconados por su propio partido. Me refiero a Zaplana, Acebes y en Baleares el ex conseller de Interior José María Rodríguez».
A pesar de todo, también tuvo que admitir Socías que la tasa de delincuencia en las Islas es superior a la del conjunto de España, algo que achacó al desvío estadístico de los 12 millones de turistas que nos visitan cada año. Esa tasa fue en 2006 de 78,8 delitos y faltas por 1.000 habitantes frente a los 50 de España, de 75,4 en 2007.
Las cifras de la delincuencia
Pero veamos algunas de las cifras ofrecidas ayer por Socías: la tasa de criminalidad en Baleares ha descendido en la actual legislatura, con el gobierno socialista, casi 11 puntos respecto al último año del ejecutivo popular del año 2003. El número de delitos y faltas en Baleares por cada mil habitantes se situó a finales de 2003 en 86,2, mientras que 2007 se cifró en 75,4, es decir, 10,8 menos.
Para Socías, el PP «podría ganar el Oscar a la mejor política de terror», al tiempo que le ha reprochado al partido de la oposición que, al final, «el miente que algo queda» supone un desprestigio para los políticos y la vida política.
Más datos: en una prolija exposición Socías ha resaltado que la tasa de infracciones penales más graves de Baleares en 2003, por cada 1.000 habitantes, se situó en 51,5 casos frente a los 40,6 de 2007 (10,9 casos menos), mientras que los robos han descendido en 70,4 (244,4 en 2003 y 174 en 2007).
La tasa de robos con fuerza en las cosas en viviendas de Baleares por cada diez mil habitantes ha pasado de 54 casos en 2003 a 40,3 en 2007. Por lo que se refiere a la tasa de infracciones penales esclarecidas –delitos y faltas–, ésta ha subido ligeramente, en concreto un 0,4 puntos (25,9 en 2003 y 26,3 en 2007). La tasa de delitos esclarecidos ha pasado de 27,9 en 2003 a 32,3 en 2007, mientras que la tasa de detenidos por cada mil habitantes fue de 85 en 2003 y de 114 en 2007.