El poemario ofrece «un estudio anatómico del amor, de sus aspectos diferentes, de sus distintos estados, sus dolores y sus generosas alegrías» a lo largo de toda una vida, según ha explicado Andreu, en declaraciones a Efe.
El propio título de la obra, Anatomía de un ángel hembra, es un anticipo de su contenido, que según el autor no es otro que «un estudio del cuerpo de ese ángel, que es la vida, el amor y la belleza».
El escritor destaca que no se trata de un poemario al uso porque mezcla «un espacio mítico, de tono elegíaco, con detalles cotidianos como puedan ser de pronto un autobús o un garito de la noche».
La obra concluye con dos «nanas negras», dos poemas que hablan del dolor ante la pérdida de seres queridos y que constituyen, según Andreu, «otra representación del amor».
La publicación recoge poemas de obras anteriores, que Andreu considera que «no terminaron de cuajar» y que ahora ha seleccionado desde otro punto de vista.
La obra más reciente de este autor son dos novelas «aún inéditas» pero Andreu asegura que no abandona la poesía «un acto de escritura y de lectura solitario» que describe como «el reflejo del mundo personal de cada uno, que es una manera de sentir la vida».
Pedro Andreu ha tomado en Anatomía «fotografías distintas de una misma casa abierta» en «una crónica lírica de la emotividad». Y añade: «Pretendí dar forma a un libro que tuviese aspecto de piedra, un libro fresco y salvaje, sin pulir, lleno de aristas y recovecos, doloroso y hermoso en su sencillez; una poesía un tanto virginal y un tanto puñetera; tierna a momentos, en otros melancólica, a veces algo irónica o hasta a ratos elegíaca. Pero siempre con un lenguaje sencillo y cotidiano. No sé si lo habré conseguido, pero al menos puedo decir que lo he intentado».
La presentación contó con la presencia –entre otros– de los impulsores de Casa Abierta: Teresa Ordinas, Lourdes Durán, Javier Vellé, Miquel Àngel Lladó y Laura Pernía.
La música sonó en la flauta de Josep Francesc Palou y la voz de Mónica Nigorra.
Anatomía de un ángel hembra es el segundo título de la editorial después de El septiembre de nuestros jardines de Avelino Hernández, un poeta soriano que recibió en 1996 el Premio de narrativa castellana Miguel Delibes por su obra La Historia de San Kildán y fue un autor con un amplia bibliografía, entre las que se encuentran los títulos, Una vez había un pueblo, La Sierra del Alba o El día que lloró Walt Whitman.