La audiencia en los informativos de IB3
Sr. Director:
Últimamente alguna que otra voz autorizada de IB3 me sermonea con que el share (nivel de audiencia) de los informativos de IB3 televisión ha experimentado una ligera subida. Pero lo que no me dice es que el informativo territorial de TVE en las Baleares ha recortado drásticamente su tiempo total de emisión, ha ampliado considerablemente su bloque de deportes y ha descafeinado los contenidos de todas las noticias de carácter político. Tampoco me dice en dónde puedo consultar el share de estos informativos, suministrado por SOFRES. Y mucho menos me dice que, a día de hoy, A. Martorell, D. G. de IB3, sólo filtra las noticias que pueden llegar a perjudicar a su partido político UM, un partido tan minoritario y con tan poca presencia informativa que fácilmente y por simple inercia hace que los informativos de IB3 aparenten más independencia y pluralidad. Miguel Veny. Correo electrónico.
Nadie habla ya de los niños de ‘Arca de Zoé’
Sr. Director:
Hace pocas semanas, gran movilización de la opinión pública internacional: integrantes franceses de la ONG «Arca de Zoé» detenidos en Chad; con ellos, detenida también la tripulación española de una aeronave. Es decir, europeos en celdas africanas. Horror y alarma en nuestros seguros y civilizados hogares.
Junto a las secuencias televisivas de los reos occidentales, –pero como en segundo plano– otras imágenes de un centenar de niños africanos de entre dos y cinco años de edad, hacinados en alguna clase de recinto; negritos de los que estamos acostumbrados a ver en situaciones lamentables. Algunos huérfanos, y otros, al parecer, arrebatados inadmisiblemente (aunque fuera con las mejores intenciones del mundo) o cedidos por sus humildes familias; niños, además, tan pequeños, que muchos de ellos no sabían hablar y no podían dar razón de su procedencia, ni del nombre o paradero de sus familias, al objeto de ser devueltos a éstas.
Inmediatamente: movilizaciones políticas y diplomáticas al más alto nivel. Meteórica intervención del presidente francés, con mediático rescate y feliz entrega a domicilio de las azafatas españolas. Estupor y pasmo –que, supongo, aún dura– en el Gobierno español ante la velocidad, eficacia y energía testosterónica del mandatario galo. Seguidamente, más presiones internacionales hasta conseguir la liberación de los pilotos españoles. Paralelamente, pública repulsa de los gobiernos occidentales al secuestro de los niños. Después, juicio rápido a los miembros de la ONG, y acuerdo entre Francia y Chad para que aquéllos cumplan sus penas en el país vecino. Y aquí paz y después gloria. Todo solucionado. Todos a salvo. ¿Todos?
¿Alguien se acuerda de los pequeños? Porque, una vez restablecido el orden y devuelto cada cual a su sitio, de ellos nunca más se supo. Al menos, aquí. Se han vuelto invisibles. Y ya sé que es un tema que vende menos; pero, si en nuestro cómodo primer mundo no fuéramos tan egoístas e hipócritas (y asumo mi parte de culpa, como europeo acomodado), habríamos seguido la trayectoria de esos niños hasta conocer cuál ha sido finalmente su destino.
Porque cuando recuerdo sus ojos muy abiertos, mezcla de inocencia, incomprensión y espanto, me pregunto dónde habrán acabado sus pequeños –enormes– temores y esperanzas. Manuel Molina Domínguez. Palma.
Los engaños del ‘zorrozapatero’
Sr. Director:
A propósito de su carta de ayer, repleta de mensajes y moralejas en la que se pregunta «¿podrá el erizo quijotesco con el zorro hamletiano?», recordé un proverbio africano que dice que cuando dos elefantes se pelean, quien pierde es la hierba. Si hacemos una metafórica translación y suponemos que los dos elefantes reubicados a su artículo son el zorrozapatero y el erizorajoy, y que la hierba puede ser España, las nefastas relaciones en esta legislatura del zorro con otros personajes de fábulas de terror como los buitresterroristas asesinos y los cuervosnacionalistas radicales, bien demuestra que este concreto personaje del zorro ha sido engañado como en un cuento chino.
Y por ello, desgraciadamente, quien ha perdido ha sido con claridad la hierba. Así que, el 9 de marzo, los verdaderos protagonistas, los ciudadanos, decidirán quién gana en unas elecciones en las que la memoria histórica sobre los engaños (por activa o por pasiva) del zorro, puede ser uno de los capítulos de esta historia de nunca acabar en la que los dados siguen y seguirán rodando. David García. Correo electrónico.
El parir y el derecho a decidir
Sr. Director:
Se habla mucho del derecho de la mujer a abortar pero poco del derecho de la criatura que lleva dentro. La mujer embarazada no puede arrogarse la propiedad de la vida de un feto de siete u ocho meses –un ser humano completamente constituido para salir a la luz– por el simple hecho de cobijarlo en sus entrañas.
El eslogan machaconamente repetido por las feministas radicales: «Nosotras parimos, notas decidimos», evidencia la inmensa miseria moral de quienes lo proclaman. Al fin y al cabo pueden seguir haciendo valer el mismo argumento: como hay un antes, también puede haber un después, que el parir está entremedias.
¿Hasta dónde llega ese supuesto derecho a decidir? ¿Dónde está el límite para un infanticidio? El eslogan no deja de ser una versión feministoide del machista «la maté porque era mía», aunque mucho más perverso y cruel por tratarse de un crimen contra un ser humano totalmente desvalido. Jordi S. Berenguer. Barcelona.