INDALECIO RIBELLES
PALMA.— El Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS)ha descartado la apertura de un centro de 50 plazas para desheredados que estaba previsto ubicar en las instalaciones actuales de Sa Placeta tras el próximo traslado de este albergue a SonLlinás. Así lo comunicó el pasado jueves técnicos de esta entidad que preside el socialista Jaume Garau a la dirección del colectivo de ayuda a los marginados, Zaqueo, gestores futuros de este espacio. Una entidad que, en la actualidad, mantiene abierto un local en Sa Gerreria donde pernoctan a diario 20 indigentes a la espera de que el Consell de Mallorca de el visto bueno y apruebe la construcción del nuevo albergue ahora descartado en la ubicación prevista.
Un centro planeado por la dirección del ya desaparecido Institut de Serveis Socials dirigido hasta mayo por el popular Antoni Serra y con el que se iba a completar la red social de atención a la marginación. La idea partía de una petición realizada por Zaqueo para habilitar un espacio de nula exigencia para indigentes irreductibles cuya recuperación e integración social es casi un imposible.
Un perfil de usuario que no tiene cabida en la red existente a excepción hecha, aunque no en toda su extensión, del centro de Sa Placeta. La apertura del nuevo refugio a ubicar a escasos metros de la finca de Can Domenge, vendida por el Consell de Mallorca para la construcción de pisos de lujo, no contaba con el visto bueno de la dirección política de la institución insular, en especial, de Unió Mallorquina.
Tras la desaparición de S’Institut la nueva dirección del IMAS ya ha comunicado a Zaqueo que Sostre I no se abrirá en el lugar indicado. Por tanto una vez que las obras de rehabilitación del Casal de Son Llinás en Ca L’Ardiaca estén concluidas, el centro actual existente de Sa Placeta se trasladará allí. Frente a la finca de Can Domenge no quedará, entonces, ningún centro para desheredados. El anulación del proyecto Sostre I fue anunciada en el transcurso de la reunión celebrada el pasado jueves entre la dirección del IMAS y diversos colectivos y entidades sociales como Es Refugi y el propio Zaqueo. Lo más destacado de ese encuentro fue comprobar el cambio de directrices en la política social del Consell de Mallorca. Al menos por lo anunciado el pasado jueves el IMAS no tiene intención de crear más plazas asistenciales para dar asistencia a marginados. Dentro de las líneas de actuación previstas por este organismo para esta legislatura se citaron, básicamente, la de consolidar la red social existente que fue ampliada en 120 plazas durante la pasada legislatura por S’Institut y la de revisar las necesidades de las asociaciones de ayuda a los más necesitados.
Además de estos dos puntos básicos se expone la creación de foros de exposición para intercambio de ideas y el reforzar los servicios de las ong para impulsar convenios con estas entidades y con los ayuntamientos de Mallorca.
Nada por lo que se dijo de abrir nuevos centros, ni de ampliar la red social existente de acogida, más allá del traslado de alguno de estos espacios caso del de Sa Placeta a otra ubicación.
Un jarro de agua fría para una población de personas sin techo que sigue subsistiendo como puede en las calles de Palma. La renuncia del IMAS a abrir en el lugar previsto el refugio de nula exigencia para marginados se produce en una situación, especialmente complicada, en Palma en este ámbito. Cort ya ha anunciado el cierre del albergue para desheredados de Can Pere Antoni, al que aún no se le ha encontrado alternativa. Si bien estaba previsto habilitarlo en la Playa de Palma, en concreto en el Hotel Mónaco, el rechazo del vecindario a su traslado a la zona hizo desechar esta posibilidad sin que, hasta la fecha, se haya presentado otra opción.
Aunque el cierre de Can Pere Antoni será simultáneo a la apertura de otro espacio de similares características, hasta que no se determine el lugar elegido para el nuevo albergue no se podrá conocer la respuesta de los usuarios. Si no tiene éxito el número de sin techo en Palma puede aumentar.