|
Sobredosis mortal en Son Banya
J. R. R.
PALMA.— Casi 700 personas han muerto entre 1991 y 2007 por sobredosis en las Islas, según un informe del Servicio de Vigilancia Epidemiológica. El último fue ayer, a media tarde, en el exterior de la barriada-guetto de Son Banya. Se llamaba Gabriel Angel N.F., era mallorquín y tenía 42 años.
Su cuerpo, indocumentado, fue hallado por un vecino en el descampado que hay cerca del poblado. Sanitarios del 061 intentaron reanimarlo, pero fue inútil. Las primeras investigaciones forenses apuntan a la sobredosis como causa de la muerte. Muchos que entienden de esto, dicen que la sobredosis es más que una dosis puntual en mal estado, muchos años de muchas dosis que van minando la salud, hasta que un mal viaje colma el vaso de la resistencia.
Y aunque parezca mentira, no solo mata la heroína. Desde 2004 a 2006, últimos datos disponibles, el cannabis se ha visto envuelto en una ola creciente de muertes por sobredosis. Unas 30 en 2006, por citar el último cómputo.
El Proyecto Hombre de Baleares, que atendió en 2007 a 1.425 personas, pondrá en marcha este año un programa para consumidores de cannabis, ante el crecimiento del número de personas que tienen un problema de adicción a esta droga, según ha explicado a la agencia Efe su presidente, Tomeu Català.
Los consumidores de cannabis, según Catalá, van en aumento y cada vez más gente de las islas llega al Proyecto Hombre con un problema de adicción que tiene como drogas de referencia la marihuana y el hachís, cuando antes «había muy pocos casos» de esta tipología.
Por ello, el Proyecto está preparando «desde hace meses» un programa dirigido a estos drogodependientes. Catalá indicó además que en la asociación las terapias de grupo son un aspecto «fundamental», pero que las personas que llegan con un problema de cannabis necesitan desarrollar, en principio, un trabajo más personal, que después tenderá a ser en grupo de afectados.
|