Los integristas fueron clasificados directamente en los Ficheros de Internos de Especial Seguimiento (Fies) nivel 3. El correspondiente a las bandas armadas.
En la conducción se encontraba Mohamed Amin, Bachir Belhakem, Taoufik, Eddebdoubi, Hocine Kedache, Djamel, Seddiki, Abdellah Baanou, Abdol Guaffar, Hashemi y Mokhata Siah.
Entre ellos cabecillas del terrorismo islamista destaca Bachir Belhakem. Cumple 16 años de condena, tras quedar acreditada su pertenencia al GIA argelino. Agentes de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía lo interrogaron en la prisión de Córdoba, por orden del magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, para averiguar su relación con una trama de compra de explosivos.
Tráfico de explosivos
Al parecer, mantenía estrechos vínculos con otros islamistas: Abdelkrim Benesmail y Kamel Saadi, más conocido por su alias: Mohamed Achraf. Benhakem fue condenado a 14 años por pertenencia a banda armada y otros dos por falsedad documental.
Por orden del juez Garzón, también se interrogaron a otros islamistas, ahora en la cárcel de Palma, para averiguar sus conexiones islamistas. Así, Mohamed Amin se le tomó declaración en la prisión Puerto I, del Puerto de Santa María. También cumple condena de 14 años de prisión y se desveló su relación con una presunta trama de tráfico de explosivos.
Otro de los reclusos que acaba de recibir Palma tenía un papel destacado en esta trama. A Taoufik Eddebdoui se le tomó declaración en la cárcel de Zuera, en Zaragoza, por su relación con esta trama.
Con la llegada de estos ocho islamistas al Centro Penitenciario de Palma, el número de presos peligrosos en esta prisión se ha multiplicad. El mismo Pietro Arcan, el asesino de un abogado en Pozuelo, fue conducido el viernes a Palma para ser explorado. A pesar de este aluvión, la prisión continúa sin un subdirector de seguridad.