PUIGPUNYENT.- La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) reclama el pago de diversas cantidades en concepto de derechos de autor generados en fiestas patronales a diez ayuntamientos de Mallorca y a otros dos de Eivissa. Concretamente, los consistorios adeudan el 10% de los ingresos obtenidos en cada una de las celebraciones de conciertos y actuaciones de variedades organizadas en los últimos años.
Los municipios que a día de hoy siguen manteniendo un litigio legal con la SGAE por el pago de derechos de autor son Llucmajor, en Santa Maria, Petra, Binissalem, Capdepera, Manacor, Vilafranca, Ariany, Puigpunyent y Selva, a los que hay que añadir los municipios ibicencos de Sant Antoni y Sant Joan.
Según el delegado general de la SGAE en Baleares, Ignacio Fernández, la mayoría de estos municipios arrastra la deuda desde hace seis o siete años, aunque existen casos aún más anquilosados como el de Manacor (que viene acumulando su deuda desde 1994, la más antigua), Ariany (desde 1995) o Vilafranca (desde 1997).
Fernández señala que la cantidad adeudada por cada municipio es imposible de calcular si los ayuntamientos no facilitan los presupuestos de las fiestas, «algo que la mayoría no hace hasta que se dicta una sentencia que les obliga a pagar». Mientras eso no se produzca, la SGAE sólo puede esbozar cifras orientativas a partir de las cantidades abonadas por otros municipios. Valga como posible referencia los 4.730 euros que el Ayuntamiento de Puigpunyent reconoció adeudar recientemente por eventos en las fiestas patronales celebradas de 2002 a 2007.
Presupuestos a la vista
No obstante, existen casos de deudas más abultadas en idéntico lapso de tiempo. Tal es el caso de Consell, que en 2004 saldó una deuda de 6 años (eventos musicales celebrados entre 1998 y 2003) con la SGAE que ascendía a 24.000 euros, de los cuales 6.000 correspondían a las costas del proceso judicial. El pago permitió al municipio ser finalmente borrado de la lista negra de la SGAE, que no obstante indica que la relación con la mayoría de ayuntamientos es fluida.
Del listado facilitado por la SGAE, caso aparte constituye el de Selva, quien saldó su deuda en su día pero que aún tiene pendiente el pago de las costas pertinentes. Por otra parte, la deuda de Manacor incluye también la del Teatro Municipal.
Según Fernández, los motivos de esta serie de impagos se debe en ocasiones al enroque de ciertos gobiernos locales disconformes con la cuota a pagar. Otras veces «se debe a cambios de gobierno», lo cual genera una cierta confusión entre los nuevos responsables, que desconocen los pasos a seguir en este tipo de transacciones. Algo que de todas maneras, Fernández no reconoce como excusa, ya que «enviamos dossiers por triplicados a interventores, secretarios y concejales en los que se informa al detalle las tarifas, los motivos, etc.». Pero existen otras causas. Llucmajor, que acumula dos demandas, achaca el problema a una falta de entendimiento con la empresa de organización de espectáculo contratada por el Ayuntamiento y que, entiende éste, debe correr con el pago de las tasas correspondientes a la SGAE.