SANTA MARIA.- El salón de plenos del Ayuntamiento santamarier se abarrotó de gente el pasado jueves para exigir al equipo de gobierno que la basura sea recogida fuera del casco urbano.
Los motivos de esta reivindicación son diversos: el incremento abusivo de los precios y tasas, la presión demográfica y urbanística del propio municipio (sobre todo de los municipios cercanos como Alaró) y el hecho de que el propio camión de la empresa concesionaria pasa por delante de los domicilios de los vecinos, entre el casco urbano y otro núcleo urbano del extrarradio, en este caso, la urbanización de Can Borreó.
El caso es que el camión no se para y los vecinos se las tienen que apañar para deshacerse de sus desechos domiciliarios.
Fueron varios los vecinos que hicieron uso de la palabra en el turno de ruegos y preguntas para exigir a la alcaldesa una solución inmediata.
La alcaldesa, Maria Rosa Vich, defendió la actual política de recogida y su sistema de gestión indicando que se realiza a través de la Mancomunitat del Raiguer y con un contrato cerrado y un presupuesto que la empresa adjudicataria tiene que cumplir.
Tanto Antonia Martí del PSOE como Antoni Oliver de UM refrendaron la política de su socia de gobierno al indicar que si hay casos puntuales de gente mayor o impedida que tenga dificultades para la basura o que no tenga recogida domiciliaria se comunique al Ayuntamiento.
A través de un estudio municipal, aseguraron, se adoptará una solución adecuada para cada caso, que normalmente en la mayoría de los ocasiones se realiza a través del personal de la brigada municipal.
Rosa Vich aplacó como pudo los ánimos de los vecinos y fue la primera en acercarse a los más contestatarios para terminar de calmarlos al finalizar el Pleno.
Unos 7.000 agricultores de Baleares pueden solicitar desde ayer las ayudas directas de la Política Agrícola Común a través de la solicitud única, según informó el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.