La directiva europea, que implica una liberalización del sector, preocupa a los pequeños comerciantes, aunque ya están trabajando con el Govern para impedir que se instalen grandes superficies en Menorca. La consellera de Comercio lanzó ayer un mensaje de tranquilidad al sector: «Tenemos que estar ocupados, no preocupados». Vives aseguró que existen «barreras» para frenar la instalación de grandes superficies como los planes generales, el Plan Territorial Insular o algunos aspectos medioambientales.
Además, explicó, su Conselleria está cambiando la Ley de Comercio para adaptarla, a finales de 2009, a la directiva Bolkestein. La consellera calcula que el borrador de la normativa estará listo a mediados de este año. Francesca Vives anunció también que en marzo se convocarán unas jornadas para informar al sector de las implicaciones de la directiva europea. Así lo explicó durante una reunión de trabajo que mantuvo con la junta directiva de ASCOME.
Durante el encuentro se explicó también el plan de equipamientos comerciales que prepara el Consell y que está previsto que esté acabado dentro de un mes. Una de las cuestiones que se incluirá en este plan es la ratio de comercios por persona que existe en Menorca. El presidente de ASCOME cree que hay un exceso de oferta aunque está a la espera de la diagnosis. En base a ella se podrá saber qué tipo de oferta sobra y falta en la Isla.
Por otra parte, Joan Moll aprovechó el encuentro con la consellera para pedir que las rebajas duren sólo dos meses y que las de verano empiecen a finales de agosto y no el 17 de julio como ahora. Y es que el presidente de ASCOME cree que empiezan en julio por la «presión de las grandes superficies». Entiende que tiene sentido en la península pero no en Menorca porque todavía es temporada alta.
A falta de datos sobre los resultados del actual periodo de rebajas, Joan Moll avanzó que son peores este año que el anterior. Lo atribuyó a la falta de poder adquisitivo de los consumidores y a un posible exceso de oferta de establecimientos.