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Mofetas, hurones o mapaches: el lado exótico del tráfico animal
Guacamayos, mofetas, hurones, mapaches, tarántulas campan a sus anchas cada dos por tres por las carreteras de Mallorca. Ejemplares de estas especies han llegado al centro de recuperación de la fauna salvaje de Santa Eugènia donde tiene su sede el Cofib. «Esto va por modas», afirma el biológo del centro, Patxi Blasco, al que ya no le sorprende nada de lo que le entra por las puertas en el popular Natura Park.
Allí desde 2004 existe un espacio destinado a recoger todo tipo de animales exóticos que los mallorquines dejan abandonados a su suerte por las carreteras de la Isla o que entregan porque ya no pueden hacerse cargo de ellos.
«Cuando se dan cuenta de que un animal no es un ordenador y no saben ya qué hacer, el que lo paga siempre es el mismo», afirma Blasco que alerta del peligro que la introducción de determinadas especies exóticas representa ya para el ecosistema de determinadas zonas de Mallorca. La tortuga de Florida en la Albufera de Alcúdia está amenazando ya a la especie autóctona.
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