PALMA.- La búsqueda del prófugo continúa. La fotografía de Juan Ortega Gutiérrez, de 22 años, se encuentra en los salpicaderos de los coches patrulla del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. No hay rastro de su paradero.
Ortega, condenado por robo con violencia e intimidación, ingresó en el Centro Penitenciario de Palma el 8 de septiembre de 2005. Sobre las cuatro de la tarde, participaba con un grupo de otros 15 internos en un curso de Jardinería y Horticultura, incluido en el denominado Proyecto Oxígeno. El cursillo se impartía en una zona ajardinada situada justo enfrente de la prisión.
Sólo un monitor se encargaba de la custodia de los internos. Así lo estipula una normativa interna del centro. Al menor descuido, Ortega echó a correr con toda la velocidad que le permitían sus piernas. En primer lugar, atravesó la carretera de Sóller y se dirigió hacia un terraplén que conecta con la Vía de Cintura. Pronto se le perdió de vista.
Al regresar con el resto de internos a la prisión, el monitor de jardinería comunicó en el centro penitenciario que uno de los reclusos que asistía al cursillo, Juan Ortega Gutiérrez, se le acababa de escapar de una forma nada sofisticada: corriendo.
La búsqueda de Juan Ortega se ha intensificado en Manacor. El prófugo tenía allí fijada su residencia antes de ingresar en prisión y es padre de una niña.
En declaraciones a EL MUNDO / El Día de Baleares, el director del Centro Penitenciario, Juan Fernando Díaz, reconoció que había «algo que se les había escapado» al clasificar a este preso. De hecho, Ortega estaba considerado como «de confianza» y había sido incluido en el módulo seis. Disfrutó de permisos con anterioridad y siempre había vuelto al centro.