Una decena de jóvenes han decidido aprovechar la promoción de la menor de las Pitiüses para, además de vender las bondades de la isla, dar a conocer a los ciudadanos sus problemas.
Los actos reivindicativos comenzaron ayer y seguirán hoy, según anunció uno de sus representantes.
Los jóvenes se colaron primero en un acto en el que el Consell Insular de Formentera pretendía difundir los contactos que habían mantenido con turoperadores para dar a conocer las bondades de la isla y conocer además el interés del mercado español por la menor de las Pitiüses.
Los jóvenes vestían camisetas y difundían folletos en castellano e inglés titulados: «Conozca Formentera antes de que el Estado la destruya».
En el interior un texto titulado «el principio del fin», explica en qué consiste el deslinde de Formentera bajo su punto de vista:
«Abarca más de un 40% de la superficie de la isla. Afecta a más de un centenar de edificios. Incluye en dominio público más de 40 negocios, o lo que es lo mismo: más de un 70% de la oferta de bares-restaurantes y más de un 60% de la oferta de hospedaje del litoral de la isla.
Todos los establecimientos afectados son pequeños negocios de gestión familiar. Los propietarios de edificios incluidos en zona de dominio público según el deslinde pasan a ser titulares de una ‘concesión de uso gratuita’ por 30 años, prorrogables como máximo otros 30 años más. Al final de la concesión, todos los edificios afectados deberán ser derrumbados...o», y se plantea la pregunta, de que quizá sean alquilados al mejor postor».