PALMA.- Un insoportable olor a combustible se extendió ayer por las dependencias del Edificio Mirall, situado en las inmediaciones de Son Sant Joan. Nadie acertaba a adivinar cuál era la procedencia del hedor. Por fin, dieron con una posible respuesta. Atribuyeron el olor a una fuga de combustible, en concreto queroseno, supuestamente soltado por un avión en las inmediaciones.
El incidente ocurrió en torno a las 10.45 horas. Las cinco plantas del Edificio Mirall se impregnaron de un fuerte olor a combustible. Los potentes sistemas de ventilación del inmueble hicieron el resto. Las primeras hipótesis apuntaban a que absorbieron todo el queroseno que había vertido un avión.
En primera instancia, el Cuerpo Nacional de Policía avisó al 112 alertando de la fuga de combustible. Instantes después, un trabajador también telefoneó al Centro de Emergencias. Un dispositivo especial de emergencias se activó en torno al edificio donde se había advertido el fuerte olor. Varias dotaciones de Bomberos de Palma, ambulancias del Ib-Salut y efectivos del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron hasta el inmueble, situado en el Camí de Son Fangos.
El fuerte olor a combustible se percibió en primer lugar en la quinta planta. Ésta se encuentra situada justo debajo de las potentes bocas del sistema de ventilación del edificio. A continuación, el insoportable hedor inició un camino descendente hasta concentrarse en el mismo hall del edificio.
Como medida preventiva, se ordenó el desalojo de todo el edificio. El millar de trabajadores de Sa Nostra, los centros de atención telefónica de Air Europa y Spanair, y el Hotel Beds, fueron evacuados.
Mediciones
Los Bomberos de Palma iniciaron mediciones en el interior. Al no detectar restos de combustible, una media hora después, decidieron que los trabajadores podían regresar al edificio sin que revistiera problema alguno.
Sin embargo, desde Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) negaron que el fuerte olor detectado en el edificio tuviera una relación directa con el queroseno. «Es imposible que sea una fuga de un avión», subrayaron.
Los especialistas de Aena también descartaron que se tratara de una prueba de motores de un avión. «Se hacen en un punto muy alejado de este edificio». Asimismo, también mostraron su extrañeza porque se detectara en este punto. «Si fuera queroseno, el olor lo tendrían que haber percibido mucho antes. No ha sido así», recalcaron.
A mediodía, el edificio Mirall presentaba un aspecto normal. Nadie pudo determinar con exactitud cuál fue el origen del olor que provocó el desalojo del inmueble.