La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha criticado la escasa formación que se proporciona a los agentes encargados de manipular el radar SIVE. «Es una operación de maquillaje, que ha costado una millonada», denuncian en declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares.
Un radar SIVE no garantiza que no lleguen pateras a la costa. Buena prueba de ello es que en Canarias y en el Estrecho lo hacen de forma continua. Sin embargo, el dispositivo móvil ha demostrado demasiadas carencias, a precio de lujo, en apenas seis meses de funcionamiento.
Tras el aluvión de pateras de las últimas semanas, el delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Socías, se vio en la necesidad de reclamar públicamente la instalación de un radar fijo en el archipiélago.