Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Domingo, 27 de enero de 2008. Actualizado a las 23:11
 

Uno de los radares de vigilancia costera está fuera de servicio y el otro tiene averías

Los operarios dicen que el sistema de detección de pateras a veces falla y que luego vuelve a funcionar de forma espontánea sin que nadie sepa por qué

LORENZO MARINA

PALMA.- Los costosísimos radares móviles del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) no han soportado mucho tiempo el uso. De hecho, uno de los dos valiosos radares móviles puesto en marcha en Mallorca el pasado mes de junio y valorado en 1.100.000 euros se encuentra averiado y fuera de servicio.

Sólo un camión radar SIVE se encarga de controlar toda la costa mallorquina. Si cuando había dos dispositivos, las pateras habían llegado a la Isla, las probabilidades ahora se han duplicado. Durante los meses que se han puesto en marcha estos dispositivos, las averías han sido una constante. Nadie acertaba a dar con la verdadera razón por la que el instrumental se había estropeado.

En algunas ocasiones, sin saber por qué, al día siguiente un dispositivo volvía a funcionar. En otros casos, la solución de la avería no era espontánea y precisaba del trabajo de un técnico. «Creemos que el fallo está derivado al desconocimiento generalizado del funcionamiento del radar», señalaron a EL MUNDO fuentes del Instituto Armado. No es el momento más propicio para la avería del radar. El buen tiempo reinante en el mes de enero convierte a Mallorca en más vulnerable a las pateras.

Paralelamente a los problemas técnicos está el recorte de personal con cualificación suficiente para estar al mando del radar SIVE con lo que el número de horas de vigilancia de la costa ha menguado considerablemente. Los operarios del radar móvil utilizan una buena parte del tiempo en conducir el camión con el sofisticado equipo a bordo. Otro problema añadido es que mientras el actual Sistema de Vigilancia Exterior muestra cada vez mayores carencias, las embarcaciones que llegan a la isla presentan cada vez una mayor envergadura y una mayor potencia.

La única solución que hasta el momento se ha mostrado efectiva para paliar una masiva llegada de pateras ha venido también por mar. La patrullera Río Cervantes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, provista de un radar de similares características, tiene que zarpar con frecuencia y vigilar la costa a nivel del mar. Pese a la gran autonomía que posee esta embarcación para no volver a la costa a repostar, el área de vigilancia por sí sola es muy escaso.

Hasta que el anuncio de la instalación de un radar fijo en Mallorca se materialice, las probabilidades de que lleguen pateras han aumentado. El pasado año, la ruta mallorquina de las pateras quedó inaugurada. Nada más iniciarse 2008, se ha consolidado con la llegada de dos embarcaciones repletas de inmigrantes argelinos indocumentados a bordo.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad