PALMA.-«Todas las personas son potenciales maltratadores», según el decano del Colegio Oficial de Psicólogos de Baleares y psicólogo forense del Instituto de Medicina Legal de Palma, Javier Torres, quien rechazó que exista un perfil concreto de agresor. Torres, que participó en la clausura de un curso de Intervención Psicológica con Maltratadores celebrado en Palma, insistió en que hablar de un prototipo de agresor sería caer en una postura «demasiado reduccionista», aunque existen «ciertas conductas de riesgo», como el alcoholismo o la drogadicción.
El decano de Psicólogos insitió en que la violencia machista «se da tanto entre personas marginales como entre individuos de clase acomodada o alto nivel de estudios». Lo que la diferencia es que «la víctima que pertenece a una clase alta tiene más recursos para salir adelante».
Lo que sí se ha convertido en un «factor común», según el decano del Colegio de Psicólogos balear, es que los que protagonizan casos de malos tratos en las islas «cada vez son más jóvenes». Torres aseguró que «el grueso de los casos ha pasado de estar protagonizado por gente de entre 30 y 35 años a serlo por chicos de 18 a 25 años». En este sentido, advertió de que muchos de estos casos corresponden a personas que, siendo adolescentes, «ya maltrataban a sus padres».
Para combatir esta problemática, Torres defendió invertir en prevención aunque otra solución sería también la de la «detección precoz». El decano de Psicólogos quiso resaltar la intensa labor que se está llevando a cabo desde diversas instituciones. «En los últimos tiempos, Instituciones Penitenciarias ha contratado a cinco psicólogos en la ciudad para tratar temas de maltrato», explicó Torres, quien reconoció que aunque el éxito de los tratamientos con agresores de este tipo es «aún muy escaso», sus resultados «empiezan a notarse».
También señaló que no todos los maltratadores responden del mismo modo a la terapia y que garantizar el éxito de rehabilitación solo se puede hacer en casos en los que el agresor no sea reincidente. «Si ya tienen un largo historial de maltrato, poco se puede hacer», puntualizó.
La clave para una recuperación del agresor y su reinserción en la sociedad es que el propio maltratador acepte el tratamiento y reconozca que tiene un problema. En Baleares, los cursos y tratamientos de rehabilitación psicológica de maltratadores llevan años en marcha. Torres recordó que el Ayuntamiento de Palma los gestiona desde 2005 para todos aquellos que no cumplen condena, y que en el Centro Penitenciario de la capital «llevan unos seis o siete años».
La necesidad de estos tratamientos específicos, cuyos resultados «todavía es pronto para evaluar», según explicó Torres, ha venido dada por el importante incremento de denuncias judiciales que se han registrado en los últimos años en las islas. «En el Instituto de Medicina Legal de Palma y en las dos salas específicas de malos tratos que hay, recibimos una media diaria de unos cinco o seis casos», comentó el decano de Psicólogos a Efe.