| |
|
IMPRESIONES
Calvo reacciona y alega para matener el control del urbanismo en Palma
La disposición inicial de menoscabar la Ley de Capitalidad de Palma hasta hacerla irreconocible no hubiera sido posible de no estar de acuerdo los tres máximos implicados: Antich, Armengol y Calvo. A escondidas y aprovechándose del cajón de sastre que es la ley de acompañamiento que se aprueba anualmente junto con los presupuestos, Antich ha recortado la financiación de la capital en una cuantía todavía por determinar que la ley aprobada a finales de 2006 fijaba en principio en 30 millones de euros. Por su parte, está en tramitación en el parlamento su modificación con el fin de que el Consell recuperara las competencias urbanísticas de la capital. A última hora, sin embargo, Calvo parece que presentará alegaciones a esta modificación para mantener el urbanismo en su poder, dejando al Consell el papel de «supervisor». Menos mal ya que Calvo, ante todo y sobre todo, tiene la obligación de defender los intereses de los palmesanos.
|
|
|
| |
 |
|
|
|