INCA.- La insólita reacción del alumno dejó a la tutora y a una profesora boquiabiertas. Antes que firmar la sanción, el adolescente marroquí, de 14 años, prefirió saltar hacia el patio interior del centro. El impacto le provocó la fractura de una mano.
«No quería firmarlo. Decía que si lo hacía, su padre le iba a seguir pegando en casa», explicó ayer a este periódico una compañera de ESO del Colegio Pureza de María de Inca.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 12.00 horas en el centro escolar, situado en la calle Llevant de la capital de Es Raiguer. A esa hora, la profesora de Inglés conminó al adolescente marroquí a que firmara una amonestación por supuesto mal comportamiento en clase.
Tras su reiterada negativa a firmar la sanción, la profesora llamó a la tutora. Cuando las dos estaban presentes, el alumno tuvo una reacción inesperada: saltó desde la galería al patio del centro. «Cayó al lado de la puerta de los de quinto», explicó una alumna.
«Creo que sólo quería llamar la atención de esa manera». Al parecer, no era ni mucho menos la primera vez que este mismo alumno es sancionado en el centro. Pese a su breve estancia en el colegio, poco más de un mes, había acumulado en este periodo una importante cantidad de amonestaciones.
El resto de los alumnos del colegio fueron apartados y llevados a otro rincón para que no presenciaran la escena. No obstante, el rumor sobre lo ocurrido se propagó con rapidez en tan sólo unos pocos minutos.
Fuerte impacto
Los profesores del centro escolar se temieron lo peor. El adolescente quedó malherido después del fuerte impacto contra el suelo del patio. Tras avisar al 112, un dispositivo especial de emergencia se activó en torno al colegio Pureza de María de Inca.
Las asistencias sanitarias del Ib-salut se desplazaron hasta el colegio a bordo de una UVI móvil. Los facultativos estabilizaron al alumno y lo introdujeron en el vehículo sanitario camino del hospital. Los médicos se percataron de que, por fortuna, la caída no había causado lesiones de especial gravedad. En un principio se temió que las lesiones estaban en una mano, aunque se localizó que la más grave, una fractura, estaba en un tobillo.
Agentes de la Policía Local de Inca se desplazaron ayer al centro. Finalmente, los agentes de la Guardia Civil abrieron una investigación para tratar de averiguar qué es lo que había ocurrido con el menor y por qué el alumno había tomado la determinación de saltar hasta el patio del centro.
«No se le regañó en ningún momento, sólo se habló con él», explicó ayer a EL MUNDO la directora del centro escolar, aunque rehusó entrar en detalles. «A la una han venido los padres a recogerlo, como hacen todos los días. Entonces se han enterado de lo que había ocurrido», recalcó.