Así se desprende, del encuentro que mantuvo ayer con el conseller ibicenco el presidente de la Cámara de Comercio de Eivissa, Joan Tur Ripoll, que aprovechó para informar al conseller de que los datos que le estaban pasando desde Mallorca «no eran correctos» sobre las «irregularidades detectadas en el procedimiento de liquidación patrimonial».
Ripoll recibirá el apoyo de la máxima institución con la intenció de que defienda los informes presentados el pasado mes de diciembre por la sede pitiusa, en los que hay una diferencia de diez millones de euros con respecto al precio de la propuesta de resolución de la separación de las cámaras de comercio efectuada por la Conselleria.
De este modo, en el reparto del patrimonio, para la escisión completa de la Cámara de Comercio de Eivissa y Formentera, la cantidad que correspondería a las Pitiüses sólo alcanza el 48,57% de los solicitado por ésta, al pasar de los 3,5 millones de euros que le corresponderían al 1,7 que oferta el Govern.
Entre la documentación entregada por el Ejecutivo balear a la Cámara pitiusa el pasado mes de diciembre se reconoce «la arbitrariedad de la que se hace gala» el técnico tasador de la Consellería de presidencia.