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TENIS / Abierto de Australia
Incómoda tarea para empezar
NADAL VENCE A TROICKI POR 7-6 (3), 7-5 Y 6-1 EN LA PRIMERA RONDA / SALVÓ UNA PELOTA DE SET EN EL PRIMERO Y ESTUVO ABAJO EN EL SEGUNDO
JAVIER MARTÍNEZ
Viktor Troicki, genuinamente serbio, estereotipo bastante homologable del tenis que viene del Este, plantó cara a Rafael Nadal en la primera ronda del Abierto de Australia. «Hoy [por ayer] ha sido un comienzo difícil porque él ha jugado muy agresivo. Entre que no conoces al rival y que él estaba jugando a gran nivel, sacando muy bien, se ha complicado un poquito al principio», dijo el cuartofinalista de 2007, poco después de las 00.35 horas de la madrugada australiana del lunes, concluidas las dos horas y 54 minutos de lucha: 7-6 (3), 7-5 y 6-1.
Tienen trampa este tipo de jugadores aún sin sitio ni beneficio en el circuito. Contemporáneo de Nadal, Troicki se ganó en la fase previa el derecho a debutar en el cuadro grande de un major. Con descaro, como si con él no fuera la cosa, tiró de su imponente servicio (presentó 14 aces) y de un tenis directo, no carente de ingenio, hasta disponer de un punto de set antes del tie-break y mandar 4-2 en el segundo parcial gracias a la ruptura lograda en el tercer juego. «Lo peor que he hecho ha sido restar. Me ha costado meterme en el partido y al principio me faltaba tiempo para coger el ritmo en los intercambios. Además, cuando he salido a la pista he dicho, ‘¡uf, que fresquito!’», reflexionó el español. Son las circunstancias de cada primer partido. Los incovenientes a que se refería Federer, que debuta hoy ante Diego Hartfield. Es Melbourne, la temporada amanece y ya hay mucho en disputa. Las canchas de Plexicushion han sustituido al Rebound Ace que reinaba en las Antípodas desde hace dos décadas. «De la pista no hay que quejarse demasiado, quizás un pelín, mejor si la bola saltase más, pero creo que es más problema de la bola que de la pista. Me estoy adaptando bastante bien en general», valoró el número dos del mundo.
Temperatura. Turno de noche en la Rod Laver. Turno estelar. De ahí el descenso térmico al que también se refirió Nadal, más cómodo cuando castiga el sol. El torneo suele soportar temperaturas extremas, cercanas a los 45 grados, con mucha humedad, que obligan a los jugadores a protegerse la piel. Son frecuentes también las lesiones por despliegues superlativos recién iniciada la temporada. Le costó ir haciéndose con el partido, mandar, detener al espigado joven que se disparó hasta los 40 golpes ganadores.
La derrota por 6-0 y 6-1 ante Youzhny en la final del torneo de Chennai había suscitado ciertas dudas sobre su estado físico, un asunto recurrente desde que su entrenador se refirió el pasado mes de diciembre a la gravedad de su lesión ósea en el pie izquierdo. Desde entonces, las preguntas se suceden en cada conferencia de prensa. Y el jugador no se cansa de reiterar que está bien, que no hay molestia alguna. El torneo irá arrojando pistas. Mañana le espera en la segunda ronda Florent Serra, 88 del ranking, al que nunca se ha enfrentado.
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