MARRATXÍ.- Marratxí se ha armado para combatir contra la nociva plaga de la procesionaria. El área de Medio Ambiente del Ayuntamiento marratxiner ha adquirido 25.000 cartuchos que disparará contra las bolsas de la procesionaria del pino, dentro de una campaña de lucha contra la plaga que se ha iniciado hoy. La campaña se inició ayer lunes en los núcleos urbanos donde existen pinos.
A través de disparos con cartuchos especiales de pequeño gramaje se eliminarán las bolsas que contienen la procesionaria en un tratamiento que supone la última posibilidad de minimizar la cantidad de orugas existentes, ha asegurado el Consistorio en un comunicado difundido por la agencia Efe. Varios efectivos del personal del Ayuntamiento llevarán a cabo la campaña a lo largo de esta semana y contarán con el refuerzo de la Sociedad de Cazadores de Marratxí los fines de semana de febrero.
Los tratamientos preventivos preceptivos para limitar este coleóptero ya han comenzado, según el comunicado del Ayuntamiento, y consisten en la colocación de hormonas para capturar a los ejemplares machos cuando el insecto se encuentra en estado de mariposa, a lo que le sigue un tratamiento biológico de un bacilo que inhibe el sistema digestivo del insecto cuando se encuentra en alguno de sus primeros estados larvarios.
El Consistorio que preside el alcalde José Ramón Bauzá recuerda que estos tratamientos no permiten erradicar la plaga, sino que son los métodos que existen en la actualidad para limitarla junto con la lucha directa a través de disparos, o bien de manera manual cuando las bolsas se encuentran a una altura que permiten ser cortadas.
El gobierno municipal indica que los ciudadanos que en su propiedad tengan algún pino afectado se pueden poner en contacto con el área de Medio Ambiente para poder tratar debidamente esta plaga.
Por otro lado, la Conselleria de Medio Ambiente arrojó en 2007 58.000 litros de insecticida desde el aire sobre más de 16.000 hectáreas de terreno forestal de Baleres para acabar con esta plaga, cuya presencia sólo en Mallorca y Menorca abarca las 85.000 hectáreas.
Esta fumigación aérea de 2007 debía constituir el preludio del nuevo plan de la conselleria para controlar y erradicar las plagas de procesionaria en los bosques baleares. Esta campaña dará inicio en 2008 y se prevé que se prolongue hasta 2011.