PALMA.- «La decisión de [Francina] Armengol de oponerse a la suspensión cautelar [de Can Domenge] es unilateral, decepcionante, no es neutral y contradice lo que ella misma había asegurado». Así de contundente se manifestó ayer el Bloc tras conocer que la presidenta del Consell de Mallorca ha decidido no apoyar el recurso judicial interpuesto por la coalición de izquierda nacionalista para detener las obras en la polémica finca.
Que Armengol sea su socia en el Consell no ha supuesto un impedimento para que el Bloc enviara ayer un comunicado en el que «lamenta» que la presidenta insular se haya opuesto a la solicitud de la coalición y le recuerda que «se comprometió a buscar una solución por vía judicial, que es lo adecuado en este caso».
Tal y como ya adelantó este periódico el domingo, los servicios jurídicos del Consell de Mallorca han remitido un escrito a la jueza que instruye el recurso contencioso administrativo contra el pelotazo de Can Domenge, Carmen Frígola, en el que se oponen a la suspensión cautelar del proyecto urbanístico, solicitada por el Bloc per Mallorca.
La coalición integrada por el PSM y Esquerra Unida-Els Verds pidió el pasado mes de diciembre a la magistrada que paralizara las obras a la espera de que se resuelva el proceso penal que la promotora Núñez y Navarro ha interpuesto contra la institución a raíz de la venta de Can Domenge, una causa en la que están implicados varios altos cargos de UM.
En aquel momento, el portavoz del Bloc en el Parlament, Biel Barceló, ya avisó de que la institución había encargado a sus servicios jurídicos un estudio sobre la posibilidad de paralizar el proyecto desde el punto de vista administrativo, un hecho que parecía indicar las intenciones del Consell de no apoyar la detención de las obras.
Tras confirmarse la noticia, el Bloc decidió ayer enviar a los medios el comunicado, en el que manifiesta su malestar por el apoyo de Armengol al proyecto de Can Domenge al ser requerida por el juzgado, informa Europa Press.
«Si las obras se iniciasen en breve, implicaría la modificación de terrenos y la construcción de estructuras de difícil reparación», señalaron, subrayando que la operación de venta contenía «muchas irregularidades», que los plazos del concurso fueron «insuficientes» y que «no contemplaba beneficios sociales». «Existen suficientes argumentos para apoyar la suspensión cautelar», reiteraron.
El Bloc resaltó también en el comunicado la contradicción en la que incurre Armengol, que en el pasado se comprometió a revisar el proceso.
Es más, como ya publicó este periódico el domingo, el PSOE se opuso hace dos años frontalmente al concurso y advirtió que con esta actitud el Consell ponía «en duda la honorabilidad» de la institución. En aquel momento, la venta del solar a mitad de precio y las condiciones del concurso -sólo se daban quince días para preparar el proyecto de urbanización de los terrenos- a los socialistas les parecían un caso de «oscurantismo».
«Todo hace pensar que hay alguien que tiene información privilegiada», aseguró el entonces portavoz del PSOE en el Consell, Andreu Crespí. Más tibia se manifestó Francina Armengol cuando era candidata a la presidencia del Consell y sabía que necesitaba el apoyo de UM si quería tener opciones de liderar la institución, como más tarde acabaría pasando.