Madò Buades falleció en la residencia de ancianos del Consell de Mallorca, en Palma, donde había pasado sus últimos años haciendo frente a una larga enfermedad. Sa Pobla rendirá un penúltimo adiós a una de sus hijas más ilustres en la misa que oficiará hoy a las 19.00 horas el rector del pueblo, Monseñor Joan Pons Payeras, en la iglesia de Sant Antoni Abat. El sermón se reproducirá íntegro y en papel para difundirlo entre los asistentes.
El primer edil, Joan Comes, anunció ayer que nada más finalizar las fiestas de Navidad el equipo de gobierno se sentará para estudiar de qué manera se llevará a cabo el homenaje a Madò Buades. «Ha sido un icono muy importante para la cultura de nuestro pueblo y para todo el folklore mallorquín», señala Comes, «todos recordamos la repercusión mediática que tuvo su triunfo en el 68 (cuando ganó el I Concurso Nacional de Folklore) para la Isla y el municipio de Sa Pobla».
En similares términos (e inmerso en la preparación del sermón de hoy) se expresaba ayer Monseñor Joan Pons, quien destacaba a Buades como «una poblera universal que supo transmitir nuestros valores más allá de nuestras fronteras».
‘Poblera universal’
La iniciativa de rendir homenaje a la figura a Madò Buades en Sant Antoni ya fue demandada por el PP de Sa Pobla nada más tener constancia de la muerte de la cantadora. Los populares señalaban que «Sa Pobla ha perdido a una de sus voces más entrañables» e informaban de que aprovecharían la próxima sesión plenaria (el 7 de enero) para proponer que las fiestas pobleres de 2008 giren en torno a la figura de Na Perendenga.
Madó Buades se ganó su conocido sobrenombre a raíz de alzarse con el triunfo en el I Concurso de Folklore Nacional con la canción Perendenga. Fue la cúspide de la trayectoria de una marjalera que había aprendido a cantar trabajando en el campo. Antes ya había conseguido labrarse el reconocimiento en la Isla conquistando numerosos concursos. El primero de ellos lo logró en Sa Pobla con tan sólo 12 años de edad.
La cantadora dejó su huella en los años 60 con el grupo local Ximbombes i Cantadors. A lo largo de su carrera recibió reconocimientos como el Escut d’Or de Sa Pobla (1998), la Medalla de Oro del Consell de Mallorca (2001) y el Premio Ramon Llull a las Artes del Govern balear (2002).