Después de expresar su rechazo al desarrollo urbanístico previsto en este área en el Pleno del pasado mes de noviembre, esta entidad vecinal se queja en su escrito de la falta de respuesta del equipo de gobierno a sus demandas.
«Hasta el día de hoy nadie nos ha dicho nada», indican en su nota que han decidido hacer pública pese a que algunos de sus temores que manfiestaron hace un mes parecen que se han cumplido. Entre ellas que máquinas excavadoras hayan acabado con las palmeras que existían en la entrada del antiguo mini golf ubicado en la calle Joan Miró.
«Cuando ustedes estuvieron aquí dando un mitin prometieron que pararían las especulaciones que respetarían las zonas con vegetación, que mirarían por los intereses de todos y no por el de unos pocos», se quejan con amargura los vecinos de la zona.
Desastre ecológico
En su carta a la líder socialista palmesana los residentes afirman que «desde hace unos día se están midiendo y señalizando la zona de Cala Mayor que comprende Can Tàpera donde se supone que desaparecerán 3.000 árboles de 25 años».
Un plan urbanístico que avanza pese al rechazo que los vecinos han venido expresando durante todo este tiempo al mismo.
Por ello esta entidad vecinal exige a la primera edil que frene el «desastre ecológico que van a provocar con la tala de miles de pinos en una operación promovida por especuladores», exigen en su comunicado.
«Demuestren que de verdad llegaron al poder para trabajar por el pueblo y no para unos pocos», anotan. Entre los interrogantes que los vecinos de la zona le exigen a la alcaldesa que despeje está el futuro del aparcamiento público habilitado por el Consistorio. La falta de estacionamiento es uno de los problemas de esta zona turística.