Con este anuncio, el secretario de Organización del PSIB-PSOE, Miquel Mestre, ha logrado abortar las movilizaciones que los trabajadores de Salom tenían previsto desarrollar a lo largo de este mes de diciembre para exigir que se garanticen sus puestos de trabajo.
Tras mantener varios encuentros infructuosos con el director general de IB3, Antoni Martorell, los trabajadores de Salom decidieron en asamblea echarse a la calle y retomar las concentraciones que venían celebrando ante el Consolat de Mar antes de las elecciones autonómicas.
El comité de empresa reclama la firma de un convenio colectivo que regule sus condiciones laborales, mejore sus retribuciones y reduzca la precaridad en la plantilla (de los más de 200 técnicos que trabajan para Salom, ninguno tiene un contrato fijo).
El anuncio de nuevas movilizaciones disparó las alarmas en la sede del PSIB-PSOE, cuyo secretario de Organización, Miquel Mestre, pidió una reunión urgente con los representantes sindicales de Salom. El encuentro se celebró el pasado día 14, en vísperas de la primera de las manifestaciones convocadas ante la sede de la Presidencia del Govern.
Durante la reunión, el mensaje de Mestre fue muy claro: el PSOE no se lava las manos ante la gestión de Antoni Martorell, sino que por el contrario quiere implicarse para ofrecer una solución a los profesionales de IB3. En este sentido, se comprometió a poner en marcha a partir del 8 de enero una «comisión de trabajo» en la que estarán presentes un representante de cada partido del Pacte (PSOE, UM y Bloc), así como del propio comité de empresa de Salom, para negociar el acuerdo.
Tan sólo este anuncio ya ha servido para desactivar las protestas y abrir una grave brecha entre los representantes de la plantilla. Durante la reunión, los enlaces sindicales comunicaron a Mestre que no podían desconvocar la concentración prevista para el día siguiente ante el Consolat de Mar, una decisión que sólo se podía tomar en asamblea con el voto de todos los trabajadores.
Sin embargo, apenas unas horas después de abandonar la sede del PSIB-PSOE, miembros del comité corrieron entre sus compañeros la voz de que la manifestación frente a la sede del Govern había sido desconvocada. El resultado es que, al día siguiente, apenas 15 personas acudieron a la concentración y, ante la escasa respuesta, optaron por disolverla. Todo ello, en medio de acusaciones contra los enlaces sindicales de UGT de haber actuado como correa de transmisión del PSOE para lograr desmovilizar a sus compañeros.
Así las cosas, el comité de empresa está a la espera de que los socialistas les citen para la próxima reunión que, según su compromiso, debe celebrarse entre el 8 y el 10 de enero. La principal reivindicación de los profesionales de Salom es que el ente público se subrogue directamente sus puestos de trabajo, en lugar de depender laboralmente de una subcontrata.
Sin embargo, los pasos que ha dado Antoni Martorell desde que asumió la dirección general de IB3 van en sentido contrario: la televisión autonómica ha reducido su producción propia a la mínima expresión(sólo hace directamente los informativos y algunos espacios de continuidad) y ha puesto a la venta no sólo buena parte del material técnico, sino también la carpa en la que se grababan algunos programas.
En consecuencia, buena parte de los profesionales de la empresa temen que sus días en IB3 estén contados. Ante sus presiones, Salom Audio y Vídeo ha aceptado aplicar a toda la plantilla una subida mensual bruta de 120 euros, que en muchos casos ha quedado reducida a tan sólo 20 euros debido al aumento de las retenciones del IRPF.