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  Domingo, 9 de diciembre de 2007. Actualizado a las 11:21
 

LA LONJA / MARTA ZOREDA
Los precios abusivos vuelven por Navidad


INAUGURACIONES. De los concejales del PP en el Ayuntamiento de Palma no teníamos muchas noticias. Pero parece que van saliendo poco a poco del desánimo que les produjo perder la Alcaldía y ya se ven con ánimos de formular algunas propuestas. La última consiste en proponer que se prohíba inaugurar obras o poner en marcha servicios en los 54 días previos a la celebración de elecciones, y eso porque dicen que «es habitual que en las semanas anteriores a la celebración de elecciones se lleve a cabo una intensa actividad de inauguración de obras, edificios o servicios públicos, generando la impresión de que por parte de los responsables políticos se busca la proximidad de los comicios para influir en los electores, utilizando los recursos públicos en beneficio de intereses partidistas».

La idea es buena y debería ser aprobada, porque en efecto los políticos utilizan las inauguraciones de las obras y servicios públicos para su promoción electoral. No se trata de ningún sentimiento generado por error en la naturaleza impresionable del elector, ni de una «impresión» de los impresionables concejales del PP, sino de una realidad evidente para cualquier ciudadano. Así que por qué no decimos las cosas claras y frenamos la utilización de los recursos públicos para hacer electoralismo. MEDALLAS. Otra noticia de estos días en el ámbito municipal es la guerra de las medallas, que es un capítulo más de la historia de descrédito por la que transcurre el medallismo en Mallorca. Creo que el PP podría presentar una propuesta similar a la anterior, referida a las medallas. Algo así como lo siguiente: prohibir que se concedan medallas en los 1.460 días anteriores a la celebración de elecciones, o sea, en los cuatro años de legislatura, dado que es habitual que en las semanas anteriores a la concesión o denegación de las medallas previstas se lleve a cabo una campaña de descrédito de los posibles medallistas, generando la impresión de que por parte de los responsables políticos se busca la afinidad ideológica con el galardonado para influir en los electores, utilizando los reconocimientos públicos en beneficio de intereses partidistas.

Sería estupendo, pero me temo que los tiros no van por ahí. Parece que la solución que han encontrado nuestros próceres políticos es que la campaña de descalificación del aspirante a medalla se haga a escondidas, sin que se entere nadie, como si eso fuera posible, con lo cotillas que son.

PRECIOS. Otro asunto desagradable es que los precios de los alimentos suben y suben y más que van a subir en las próximas semanas. Pero no se preocupen porque el Govern nos propone una solución infalible: adelantar las compras de Navidad para evitar las subidas de última hora. Es la misma solución que nos proponen todos los años, un remedio de puro sentido común que resulta difícil de aplicar por otra razón de sentido común: no cabe en el congelador.

Estas cosas no se dicen porque se levantarían en armas los poderosos lobbies del comercio, pero nosotros lo vamos a decir porque estamos cansados de oír las mismas tonterías todos los años. Para no gastar de más en Navidad, sólo existe un remedio seguro: comprar de menos. AUSTERIDAD. Los políticos, siempre preocupados por el bienestar económicos del pueblo, harían mejor en animarnos a la abstinencia, que es una cosa buenísima para la salud y una costumbre que estaría bastante más en consonancia con la austeridad del portal de Belén, que no la sucesión de comilonas navideñas que se estilan en nuestro tiempo. Todo ello por no hablar de su incapacidad para controlar las cadenas de distribución de alimentos y el abuso que supone la diferencia entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor, que en el caso de la lechona, por hablar de un producto típicamente navideño, es de un 493%. Alguien se está haciendo de oro a costa de agricultores, ganaderos y consumidores, pero los políticos siguen erre que erre con su vieja cantinela de siempre, que nos compremos un congelador.

martazoreda@ccr.es

 
   
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