PALMA.— No fue un festivo normal. Las luces de Navidad y las tiendas abiertas contribuyeron a ello. De hecho, para Francisco García Barcells, delegado de Anged (patronal de las grandes superficies), ayer, sábado 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada, fue una «jornada de éxito total». Las tiendas y las superficies comerciales de Baleares tenían permiso de apertura. Fue un día clave para la campaña de Navidad. «Uno de los mejores días del año», según las grandes superficies de la capital.
En Palma, San Miquel, Sindicat, Jaume III y las grandes superficies se abarrotaron de gente con la veda abierta a las tarjetas de crédito, pequeños trozos de plástico que en ocasiones, y sólo en ocasiones, pueden hacer realidad algún sueño. En el trasiego de las calles, el paseante se convierte en comprador y viceversa.
Para los que tuvieron que ir a trabajar la jornada fue quizá, un poco más dura que cualquier otro festivo normal, pero los que trabajan se solidarizan con los compradores y con sus jefes, «todo sea por el bien del negocio», reconocen.
A Maya, dependienta de una tienda de bisutería en la calle San Miquel de Palma, no le hizo mucha ilusión trabajar ayer, pero entiende que en estas fechas abrir los comercios ayuda a activar las compras. Sabe que un día como estos se hace una buena caja y más en una tienda como la suya: «Se regala mucha bisutería en Navidad», afirma.
Maya es consciente de que las ventas crecen en un día festivo como el de ayer: «La gente compra mucho. El viernes ya fue un buen día, y hoy lo será más». La tienda en la que trabaja, en la que despacha mano a mano con su jefe, Luca, importa toda la mercancía de Italia. Sólo llevan tres meses abiertos en la zona de San Miquel, «tenemos otra tienda en Jaume III y allí también vendemos mucho», asegura.
Lina trabaja en una tienda de discos: «Los CD’s siguen siendo uno de los regalos preferidos por Navidad», dice. No le molesta tener que ir a la tienda un festivo porque se lo pagan bien:«Así tengo un pellizquito para comprar mis regalos de Navidad». Sabe que la apertura de un festivo como el de ayer «se nota» en la caja: «Hoy va a ser un buen día, y eso que no ha abierto todo el mundo», añade.
La apertura del negocio es un derecho, irse de puente, también. Por eso, no todas las tiendas han aprovechado la oportunidad de quitar la llave:en la calle Sindicat se ven muchos comercios con las persianas bajadas. En esta calle y también en San Miquel se han dado una pequeña tregua con la hora de apertura. Camper, por ejemplo, ha abierto a las 11.00, una hora más tarde que normalmente. A las 11.15 de la mañana, las calles comerciales de Palma estaban llenas de vida, de niños y de clientes que entran y salen de las tiendas. Ya hay colas en los probadores y en las cajas para pagar.
Cati Puig no trabajó ayer –es dependienta en un comercio– pero aprovechando el paseo, y «por casualidad», un matiz en el que hace hincapié, ha hecho una parada en una zapatería y se ha dado un capricho. «Estamos paseando y bueno, ha sido casualidad», dice. Cati no está de acuerdo en que se abran las tiendas en días festivos: «Siempre se puede sacar hueco para comprar», alega, refiriéndose a la gente que por su trabajo no puede comprar en los horarios establecidos. Le parece que ocho festivos abiertos –los que gan más», apuntilla. «No voy a comprar más», asegura categóricamente mientras continúa su paseo con sus nuevos zapatos en la bolsa.
Cristina y Juan Pedro también se han fundido algunos ahorros en la calle Sindicat. «Estamos comprando regalos de Navidad», señalan. Les parece buena idea que los comercios abran algún festivo: «Está fenomenal para nosotros, aunque no tanto para los que tienen que trabajar». La pareja aprovecha el día de la Inmaculada para dar una vuelta por las zonas comerciales porque así pueden ir juntos de compras. De momento, ya llevan un par de bolsas, pero aún les queda camino por recorrer: «Todavía nos quedan algunas compras».
Las grandes superficies también registraron una gran afluencia a pesar de ser día festivo. La jornada se auguraba buena, puesto que ya el viernes había sido un día de muchas ventas y se espera que las próximas dos semanas sean realmente fuertes. «Este año la temporada ha arrancado de forma moderada aunque positiva», explican desde estas grandes superficies. Los resultados finales fueron «éxito total», en palabras de Francisco García Balcells, delegado en Baleares de Anged, y director delCarrefour de Coll d’en Rabassa de Palma. «La afluencia ha sido masiva, de hecho, a última hora de la tarde la tienda estaba de bote en bote», aseguró. Pero, ¿qué se vendía? «Fundamentalmente regalos; artículos de Navidad, como árboles, y juguetes. De hecho, casi todos los carros llevaban algún juguete», describe Barcells.
Con toda la familia
Pero en Navidad también hay que llenar la despensa, como recuerda Carmen, que se desplazó ayer con su marido y su hijo Dani hasta un hipermercado de Palma.
Con el carro lleno y solidarizándose con los que tuvieron que trabajar un día festivo, agradeció poder comprar en un sábado como éste. «En un sólo día no puedo llevarme todo lo que necesito. He comprado bebida y cosas para casa, pero tendré que venir más. Aún no tengo el turrón». El handicap de comprar un festivo es que hay que llevarse a los niños: «Es complicado, porque tienes que venir con toda la familia». Carmen asegura que los próximos días tendrá que recurrir a los abuelos para dejar a los niños:«Los regalos de los niños ya están pero hay que comprar los de los mayores», justifica. Si no puede ir en un día normal, tendrá la posibilidad de hacerlo el domingo 23, último festivo de este año en que los comercios abrirán sus puertas al público.