EIVISSA.–El Juzgado de Instrucción Número 1 de Eivissa registró durante los meses de verano el mayor número de presos preventivos de su historia, hasta alcanzar los 30, lo cual supuso «un verdadero caos al que se hubo de hacer frente sin un refuerzo de la plantilla que lleva años solicitándose», según expuso en declaraciones a Europa Press el magistrado responsable del mismo, Juan Carlos Torres.
El juez recordó que estos hechos se producen en un momento en el que se han aglutinado numerosas causas de cierta complejidad y trascendencia a las que algunos funcionarios han tenido que dedicarse «prácticamente en exclusiva» y que han provocado la dilatación de casos tan en boga como los de Es Cubells, Cretu, Cala Nova, Puig d’en Serra, el asesinato de Sant Josep, el caso Herbusa o las numerosas operaciones antidroga abiertas. Estas diligencias -apuntó- «aunque en algunos casos ya están resueltas» siguen pendientes de resolución, como ocurre con el conocido como caso Es Cubells, «con la posible imputación de algún delito al fiscal que instruye esta causa por presunta calumnia y que deberá resolverse por parte del Ministerio Fiscal».
Torres recordó que a estos hechos se suma una plantilla diezmada por los cambios de normativa «que supusieron en el verano de 2006 el traslado de funcionarios y el cese de otros interinos, por no contar con la titulación pertinente» y que aún afecta al correcto funcionamiento del mismo.
El magistrado recordó que son varias las peticiones efectuadas tanto por este destacamento como por el Decanato para mejorar una plantilla, que «en este último caso ha visto incrementado su volumen de trabajo desde 1999 en un 65%, y que está pendiente de la contratación de al menos dos personas más durante 2008».
Este hecho se extrapola a los servicios de guardia que en junio, julio, agosto y septiembre recaban el 50% de la carga procesal de todo el año, «con casos de tal complejidad como los 30 presos preventivos al mismo tiempo antes descritos» que atascan el resto de causas, y que hacen que el horario de los funcionarios que trabajan en la actualidad de desborden, agregó. Torres apuntó que desde 2003 «se están pidiendo programas de refuerzo y de remuneración por estos hechos que sólo han obtenido respuesta en el verano de 2004». Torres mencionó algunas de las carencias más flagrantes de la demarcación de Eivissa como son las infraestructuras actuales, «obsoletas y cuya renovación se está dilatando desde 1980 sin justificación», así como las deficiencias de personal del Decanato, la inexistencia de un servicio común de notificación de embargos o de un Juzgado de la Mujer «que se lleva pidiendo desde 2004, antes de la entrada en vigor de la Ley actual debido al importante número de casos específicos presentados a este respecto».
A tenor de estos puntos, el juez confió en que «en 2008 se resuelvan todas estas demandas históricas que sitúan a Eivissa en una situación de desequilibrio con el resto de municipios del país con idéntico número de habitantes».