MAÓ.–Es evidente que la mejoria experimentada por el ViveMenorca hace soñar a su fiel afición, los de Ricard Casas que comenzaron con una peligrosa espiral de cinco derrotas, en cinco jornadas en la liga regular, han dado un salto cualitativo en su juego desde la llegada del pivot balcánico Ratko Varda y la vuelta a las canchas del polifacético pivot estadounidense Paul Shirley.
En las primeras de cambio el grupo de Ricard Casas que contó con el concurso de estos dos pivots logró una sonada victoria por 17 puntos en Málaga ante el Unicaja por 66/83, y la mas holgada en su tercera temporada en la mejor liga de Europa la consiguió este pasado sábado en el santuario del Pabellón Menorca al destrozar al Cajasol por 22 puntos de diferencia 102/80, igualando la anotación que curiosamente tenia establecida ante el propio equipo hispalense en octubre de 2005 en Sevilla, además la victoria ante los andaluces, la mas amplia desde que milita en la ACB supera por un punto la que estableció la temporada pasada ante el descendido Bruesa GBC al que derrotó por 21 puntos de diferencia.
Cierto es que el carácter menorquin se destaca por su gran tranquilidad y paciencia aunque eso de no haber ganado en cinco jornadas preocupaba a mas de uno que echaba la vista atrás recordando los malos momentos que atravesó el equipo en sus dos primeras temporadas en el conjunto menorquin salvó la categoría en la última jornada.
De esta preocupante situación se hizo eco la entidad que preside José Luis Sintes que al comprobar el desencanto de la afición por los pocos recursos ofensivos y defensivos que ofrecia el equipo por la falta de un pivot grande, hizo que el club se pusiera manos a la obra y asi actuó rápidamente contratatando a Ratko Varda, su fichaje junto a la recuperación de Paul Shirley han servido para llegar a este punto de inflexión que necesitaba el equipo para salir del atolladero, y mostrar sus credenciales de equipo a tener en cuenta en esta competida ACB.
Ahora estas claras y convincentes victorias ante malagueños y sevillanos han permitido a los pupilos de Casas salir de los dos puestos de descenso y tienen que servir para mirar hacia arriba con optimismo y seguir progresando en su juego, no hay duda que estas dos victorias han sido un bálsamo para poder seguir escalando posiciones.