PALMA.–Más de 1.000 personas se reunieron ayer en los salones del Casino de Mallorca para asistir a la Fiesta del Fútbol organizada por la Federació de Futbol de les Illes Balears para hacer entrega de los galardones de la pasada temporada.
El portero del Hércules Toni Prats y el centrocampista manacorí Albert Riera fueron los grandes premiados de la jornada, aunque en el caso del jugador internacional, por motivos obvios no pudo abandonar la concentración de la selección española, con la que juega mañana ante Irlanda del Norte en Las Palmas, y su trofeo lo recogió su hermano, que también juega en el Espanyol.
Miquel Bestard, presidente de la Federació, agradeció la complicidad de todos los clubes, futbolistas, entrenadores y árbitros, y se felicitó por «la buena salud del fútbol balear. Hemos dejado atrás etapas en las que los conflictos eran por desgracia demasiado habituales, y ahora todo es un remanso de paz. Que siga así por mucho tiempo».
Bestard destacó también el ascenso del Ibiza a Segunda División B, algo que no se producía desde hacía una década, y alimentó la esperanza de que, con el cambio a sorteo puro, el número de equipos baleares en la categoría de bronce del fútbol español se vaya incrementando temporada a temporada.
«Hubo un momento en el que llegamos a tener cinco clubes a la vez en Segunda B, y a eso hay que volver porque en definitiva el gran beneficiado es nuestro fútbol, porque se aumenta la calidad y los jugadores tienen la posibilidad de poder disputar partidos en la península, ante rivales muy potentes».