BUNYOLA.–La polémica entorno a los escombros de uralita, y el amianto que forma parte de su composición, ha llegado a Bunyola. Después de retirar las techumbres de uralita que el temporal del 4 de octubre arrebató de las naves industriales de Can Valero, el Ayuntamiento de Palma determinó que fueran trasladadas y almacenadas en especiales condiciones de seguridad.
Pero el destino final de este material de elevada toxicidad no está demasiado claro. El concejal en materia de Actividades yCoordinación de Núcleos de Bunyola, Ildefonso Blázquez, explicó ayer que varios vecinos habían acudido al Ayuntamiento en busca de información. En principio, las decenas de toneladas de amianto de Can Valero han viajado en barco rumbo a una planta de tratamiento de residuos de Cartagena (Murcia).
«Pero han salido algunas informaciones de que también se están llevando a Ses Veles, unas plantas de reciclaje ubicadas en Bunyola», dijo Blázquez quien incidió en que hay mucha «desinformación» sobre el tema.
Para tranquilizar a la población, pues las fibras de este mineral potencian los efectos cancerígenos al ser inhaladas, el Ayuntamiento de Bunyola ha solicitado a la Delegación de Gobierno que aclare en qué plantas de tratamiento se están depositando los escombros de uralita con amianto.
En la misiva, se explica que el municipio está muy «castigado» por la contaminación atmosférica, la presión constructiva y los vertederos. «El vertido de uralita con amiando en esta zona supondría una amenaza para la salud y la seguridad de los vecinos», dicta. Su objetivo es, por tanto, erradicar los posibles riesgos.