La angustia que ha tenido a familiares y amigos de Sergio Muñoz en vela durante las últimas dos semanas se tradujo ayer en felicidad. Desde Cala en Porter, la urbanización de Alaior en la que residen los padres de Sergio, el hasta ahora portavoz de la familia, José González, expresó su felicidad por la liberación del copiloto menorquín de Girjet.
Junto a otros amigos de los Muñoz, y pendientes de los medios de comunicación, González explicó que los padres, Eduardo y Manoli se encontraban en Madrid para poder abrazar a su hijo. «Y nosotros aquí, en su casa, celebrándolo», explicó el portavoz, visiblemente satisfecho por el desenlace. «Todos estamos muy animados», señaló.
También en el barrio de Benicalap de Valencia celebraron la liberación de Sergio. En este barrio reside parte de su familia, entre ellos su hermana Patricia. Para muchos valencianos, Sergio es un fallero, vinculado a la comisión Periodista Gil Sumbiela del barrio de Benicalap. Desde el principio esta comisión ha apoyado al menorquín y al resto de su familia y ha defendido su inocencia.
Ayer, como pasaba en Cala en Porter, también en Benicalap se alegraban de la noticia y respiraban aliviados tras dos semanas de angustia.