Los alcaldes de distintos municipios afectados por la Ley de Medidas Urgentes se mostraron ayer de acuerdo en proteger estas zonas pero añadieron, en declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares, que la Conselleria que dirige Biel Vicens en ningún momento se ha dirigido a ellos para comunicarles la decisión o consensuar la fórmula jurídica empleada.
El alcalde de Pollença, Joan Cerdà (UM), recordó que desde 2001 hay un acuerdo unánime del Pleno para desclasificar Cala Carbó, donde estaba prevista la construcción de medio centenar de chalés. El Plan Territorial de Mallorca estableció un área de reconversión (que todavía no se ha ejecutado) para trasladar la edificabilidad a otra zona y la Ley de Medidas Urgentes podría ser la solución definitiva para evitar que se urbanice este paraje, indicó Cerdà.
El alcalde de Sóller, Guillem Bernat, también de UM, confirmó que el equipo de gobierno municipal está de acuerdo en desclasificar la Muleta, que carece de los servicios básicos.
Por último, el alcalde de Valldemossa, Jaume Vila, expuso los mismos planes sobre la urbanización Chopin. Fue desclasificada por el primer Pacte del Consell (la zona quedó clasificada como suelo rústico en el Plan Territorial) pero el Supremo anuló la decisión en 2005.