Las discrepancias surgidas ayer en el seno del Consell de Govern han puesto de manifiesto las posturas abiertamente encontradas entre los socios del Pacte sobre la política urbanística y medioambiental.
No sólo UM, sino también un sector del PSOE, se oponen a la protección de determinadas zonas urbanas de Mallorca prevista en la Ley de Medidas Urgentes diseñada por Biel Vicens.
Y mientras el Bloc insta a proteger para evitar nuevos desarrollos urbanísticos, el conseller socialista Jaume Carbonero, camina en el sentido contrario: a través de la nueva Ley de la Vivienda, quiere permitir que los promotores construyan en determinadas zonas de suelo rústico (las calificadas como áreas de transición), a cambio de que el 50% de estos terrenos se destinen a pisos a precio tasado destinados a las familias con menos poder adquisitivo. Una fórmula a la que ponen objeciones desde el Bloc, pero también las presidentas socialistas del Consell de Mallorca, Francina Armengol, y del Consell de Menorca, Joana Barceló.
Y todavía hay un tercer proyecto legislativo que puede echar más leña al fuego: la Ley del Suelo que elabora el conseller Biel Vicens permitirá a los ayuntamientos que así lo decidan voluntariamente establecer cupos máximos anuales de licencias de obras para ralentizar la construcción, en un sistema similar al aplicado por el Plan Territorial de Menorca en las zonas turísticas de esta isla.
Hay que recordar que, desde el Bloc, Biel Vicens obligó a Unió Mallorquina a retirar el proyecto de Ley de suelo que el partido de Munar había presentado unilateralmente en el Parlament, se espaldas a sus socios e incumpliendo el Pacto entre las seis fuerzas políticas. Ahora, UM se saca la espina y obliga al Bloc a dejar sobre la mesa una de sus iniciativas más emblemáticas para proteger el medio ambiente.
Con todo, el president Francesc Antich terció ayer en la polémica asegurando que hay una «amplia voluntad de todas las fuerzas políticas» para aprobar «cuanto más pronto, mejor» la Ley de Medidas Urgentes.
Desde UM, su secretario general, Damià Nicolau, señaló que su grupo no está de acuerdo en desclasificar unos terrenos y otros no «por presiones políticas» y justificó la decisión de dejar sobre la mesa el proyecto de Ley porque «no hay estudios [técnicos] previos» para proteger determinadas zonas. Por el contrario, desde el Bloc, Biel Barceló asegura que el conseller Vicens había «preparado todos los informes jurídicos y realizado todas las consultas con los consells».