PALMA.- El proyecto de Ley de Medidas Urgentes que el conseller autonómico de Movilidad y Ordenación del Territorio, Biel Vicens, pretendía aprobar ayer para evitar que se urbanicen distintos espacios de las islas de Mallorca y Eivissa ha provocado la segunda gran crisis del Govern del Pacte Progressista en sus primeros 120 días de andadura. Y como ya ocurriera con la polémica de Son Espases, el Bloc ha vuelto a quedar desairado ante la alianza formada por el PSOE y Unió Mallorquina.
Aunque a lo largo de toda la semana se había anunciado que la Ley de Medidas Urgentes se aprobaría ayer, en forma de decreto ley para asegurar su inmediato cumplimiento, finalmente la propuesta quedó sobre la mesa del Consell de Govern tras un agrio debate entre los consellers del Bloc, encabezados por Vicens, y los de Unió Mallorquina, representados por el conseller de Turismo, Francesc Buils.
Tras la sesión del Ejecutivo, el conseller autonómico de Ordenación del Territorio compareció en rueda de prensa para explicar que existe un «amplio consenso» en el seno del Pacte en torno a este proyecto de Ley, pese a lo cual su aprobación había quedado pospuesta.
Sin embargo, tan sólo unas horas más tarde, el secretario general de Unió Mallorquina, Damià Nicolau, hablaba mucho más claro al afirmar que su grupo rechaza la propuesta por considerarla fruto de la «improvisación» y de «presiones políticas».
Una postura que ya había adelantado el miércoles el portavoz parlamentario de UM, Bartomeu Vicens, durante el debate sobre el Estado de la Comunidad, al advertir que «no se protege con improvisación ni con anuncios en los medios de comunicación, sino en el Boletín Oficial de las Islas Baleares. Hay que ser muy rigurosos y prudentes».
Filtraciones a medios
Mientras se mantiene el enfrentamiento, miembros del Pacte han filtrado a través de distintos medios de comunicación el contenido de la norma cautelar y el listado de las zonas que quedarán protegidas, en lo que constituye toda una invitación para que los propietarios y promotores afectados se apresuren a solicitar licencias y consolidar sus derechos adquiridos. Entre estas zonas, y en el caso de la isla de Eivisasa, se encuentran Ses Feixes des Pratet, en la ciudad de Eivissa, y Benirràs, en el municipio de Sant Joan.
Flanqueado por la consellera portavoz Margarita Nájera, Biel Barceló hizo ayer lo posible por salir del apuro en la rueda de prensa. Se mostró «contento» por el «amplio consenso» conseguido en el seno del Govern y añadió que «cuanto antes se apruebe la Ley, mejor». Pero no pudo aclarar si será en el Consell de Govern de la próxima semana.
Según explicó, su propuesta utiliza una doble fórmula jurídica: un proyecto de Ley que el Govern remitirá al Parlament para su aprobación definitiva y un decreto Ley (una posibilidad introducida gracias a la reforma del Estatut) para asegurar sus efectos inmediatos, durante el tiempo que se prolongue la tramitación parlamentaria.