PALMA.—Una hora de pesca menos, a cambio de que Baleares incremente sus competencias en aguas exteriores. La propuesta, consensuada entre el Govern y las cofradías de pescadores de Baleares, busca preservar los recursos para el futuro e, indirectamente, configurar en aguas baleares lo más parecido a un caladero propio que frene la competencia de flotas de otras regiones.
El acuerdo alcanzado entre pescadores y la directora general de Pesca, Patricia Arbona, será elevado al Ministerio de Agricultura y Pesca para que dé su visto bueno. De esta manera, se solicitará que la jornada de la flota pesquera sea de 11 horas, en lugar de las 12 actuales.
Pero los pescadores no sacrificarán una hora de pesca a cualquier precio. El Ministerio debe ceder en su ámbito competencial y permitir a Baleares gestionar no sólo las aguas interiores, sino las exteriores hasta una profundidad de mil metros. Es más. En este minisantuario, tanto la flota balear como la peninsular tendrían que cumplir con las restricciones horarias.
Esta maniobra política tiene varias repercusiones. En primer lugar, la Comunidad Autónoma multiplicaría considerablemente su capacidad para gestionar recursos pesqueros.
Cabe recordar que, pese a varios intentos fallidos, Baleares sólo tiene las competencias en lo que se denominan aguas interiores. Son 275.000 hectáreas que abarcan una pequeña franja que rodea las Islas a excepción de algunos tramos. En cambio, las aguas exteriores abarcan unas diez veces más.
Limitaciones de distancia
En segundo lugar, la repercusión en el sector pesquero sería notable. Pues las restricciones horarias llevan aparejadas las de las distancias. Los arrastreros baleares que van en busca de la gamba, por ejemplo, deben navegar más para llegar a los caladeros donde se encuentra este marisco. Por lo tanto, perderán tiempo de pesca.
Pero las limitaciones horarias tendrán más repercusiones en los 106 barcos de la Comunidad Valenciana que están autorizados a faenar en los caladeros de gamba roja de Eivissa y Formentera. Con tanta distancia y con una hora menos, los barcos se lo tendrán que pensar dos veces para emprender viaje.
Según fuentes consultadas del sector, el lado positivo es que una hora menos implica un ahorro en el combustible (menos contaminación) y un efecto comercial a largo plazo.
La medida emprendida por el Govern y los pescadores se enmarca dentro del futuro Plan de Gestión Pesquera en Aguas del Mediterráneo que está preparando el Ministerio y que será operativo en 2008.
Actualmente, este plan está en fase de tramitación y nace con la idea de regular la extracción pesquera para conciliarla con la preservación de los recursos y la recuperación de especies marinas. Está previsto que regule, entre otros, la actividad de la flota de arrastre, la de palangre de superficie y la pesca con cerco. Durante el encuentro entre el Govern y las cofradías también se habló de instaurar paradas biológicas para favorecer la recuperación de especies.